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TRAS PALIZA CUBA SE VA DEL CLASICO DE PELOTA

Wladimir Balentien pegó dos jonrones y remolcó cinco carreras y Holanda eliminó este miércoles a Cuba en el Tokio Dome tras imponerse por 14-1 en siete innings en la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol.

Balentien, exjugador de las Grandes Ligas que ahora milita en los Yakult Swallows de Japón, conectó un cuadrangular de tres carreras en el primer episodio y un vuelacercas solitario en el tercero que dieron a Holanda una ventaja de 7-0 en la pizarra, reportó AP.

La victoria fue para Diegomar Markwell, que admitió cuatro hits y una carrera en seis entradas. El cubano Lázaro Blanco cargó con la derrota al ceder cinco hits y cuatro anotaciones en poco más de un inning.

Cuba se despidió así de la peor manera del certamen: dejando a la vista de todos las enormes carencias de la pelota que se juega en la Isla, según apuntó la oficial Prensa Latina.

La historia comenzó gris para los cubanos desde el mismo primer capítulo, cuando Balentien, como sin quererlo, disparó cuadrangular de tres carreras por el jardín izquierdo contra el abridor Lázaro Blanco, el líder del staff.

No habían pasado ni diez minutos del partido y ya Cuba perdía por 0-3. El sueño de clasificación de Cuba comenzaba a diluirse en el terreno de los imposibles. La fuerza mental de los jugadores caribeños sería vital para una presunta remontada.

Pero la voltereta nunca llegó en el Tokio Dome. Al contrario, Holanda empalmó el mazo y se dio gusto dando líneas de todo tipo y color, y dimensiones, ante cuanto lanzador escaló la lomita de los martirios.

Los holandeses fabricaron otra carrera en el segundo inning y otras tres en el cuarto, en las que influyeron el segundo jonrón de Balentien y otro de Yurendell Decaster, enorme, panorámico, entre los jardines izquierdo y central.

Trascurrido apenas un tercio del partido las cosas marchaban cuesta arriba para Cuba. Descontar siete anotaciones era una quimera. El pitcheo cubano hacía aguas.

La humillación tuvo un nuevo capítulo en el cuarto. Allí, los europeos fabricaron interminable rally de cinco carreras y pusieron el cotejo 12-0, marcador de fuera de combate.

Toda la penuria de los cubanos continuó en la quinta entrada, aunque no fue a mayores porque los holandeses solo pudieron pisar una vez el plato y se quedaron a solo dos carreras del humillante Super-KO, algo que los caribeños jamás han sufrido.

Cuba fabricó una anotación en el final del quinto inning, al ligar par de dobletes de William Saavedra y Víctor Mesa Jr.

La última arremetida de la artillería holandesa llegó en el séptimo episodio, cuando el noveno bate del lineup se sumó a la fiesta y sacudió kilómetro bambinazo a más de 400 pies, por encima de las bardas del central.

Los mejores bateadores fueron Balentien (de 4-3, dos jonrones y cinco impulsadas), Jurickson Profar (de 4-3, un remolque y dos anotadas) y Yurendell Decaster (de 4-2, cuatro empujadas).

Así, los cubanos se despidieron sin victorias de la segunda ronda. Holanda, por su parte, ya tiene los pasaportes a las semifinales de Los Ángeles, en el Dodgers Stadium.