Por Lcdo. Sergio Ramos, Puerto Rico, noviembre 12

Hay quienes no creen que la Patria se está negociando, o peor, la están entregando a los designios imperialistas del militar golpista Hugo Chacez. No damos crédito a que un cubano haya afirmado que ellos, la oligarquía gobernante, que dice hablar en nombre del pueblo, sean capaces de semejante alta traición a la Patria.

La incredulidad parte de la arraigada convicción nacionalista del pueblo cubano y en parte, de la retorica nacionalista pregonada por la propaganda populista del régimen.

Pero las palabras están dichas. Aunque hay quienes dentro y fuera de Cuba, de ingenua buena fé unos y otros con perversa mala fé , tratan de restarle importancia y justificarlo como desliz del canciller Felipe Pérez Roque o una fanfarronda más de Hugo Chávez.

Los ingenuos caen en el peligroso error de creer que “eso no es posible“ y que “ los americanos jamás lo permitirían” y hasta añaden, “vean lo que dijo el presidente Bush”.

Recuerdo cuando los opositores al castrismo de los primeros años del sesenta decían que “Washington nunca permitiría un comunismo a 90 millas de sus costas”… y llevamos casi medio siglo comunismo.

Los perversos tratan de desviar la atención para ganar el tiempo necesario para instrumentar la mas vil traición que jamás se haya maquinado contra Cuba: Entregar en bandeja de plata la soberanía nacional a otro estado para dejar de ser un país soberano.

Es la misma perversidad engañosa que nos repetían en 1959 los advenedizos rebeldes con rosarios que pregonaban: “La Revolución era tan cubana como las palmas” y que era una “Revolución democrática”. Y luego, al tiempo, cuando ya tenían en sus manos el control absoluto, destaparon por boca de su caudillo que “La Revolucion es socialista, marxista y leninista” … Y así llevamos casi medio siglo de estalinismo-marxista-leninista.

La historia es fuente de enseñanza, y cuando se ignora, se incurre en la repetición de costosos errores políticos. Recordemos que luego de la proclamación del socialismo advino la sumisión de la soberanía nacional a la Unión Soviética. Todo en Cuba respiraba a soviético: La forma de gobierno, la organización de las Fuerzas Armadas, política exterior, modelo económico, etc. El COMECON dictó las pautas de la economía cubana al igual que las dictaba a los países de la Europa del Este. Nuestros soldados murieron en Africa para servir a las ambiciones e intereses imperialistas de la URSS. Los servicios de inteligencia cubanos servían al espionaje ruso. Los mismos gritones del nacionalismo cubano de hoy, fueron los que ayer nos vendieron al Kremlin. Si nos zafamos de ese yugo colonial fue porque la metropolis se desmoronó. Algo similar a lo que le pasó a las colonias de Roma cuando el Imperio de Occidente de desintegró, y éstas se convirtieron en estados independientes por defenestración imperial.

Además del alevoso precedente histórico, hay factores económicos, politicos y sociales que impulsan a la oligarquía anti-patria a tomar el camino de hacer de Cuba una vendeja nacional.

En lo económico: Cuba tiene una enconomía en quiebra producto de la aplicación de un sistema intrínsicamente ineficiente y las constantes políticas económicas desacertadas e inestables como resultado del gobernar por capricho, mas que por la razón y las ciencias económicas.

En lo político: Cuba es gobernada por un dictador afianzado por una rancia, impermeable y envejecida oligarquía, que ostenta para sí todos los poderes de modo absoluto. Esta casta disfruta de modo ilimitado los poderes, privilegios y riquezas.

En lo social: Cuba es un país bi-clasista. De un lado los poquísimos de la hermética hiper-privilegiada oligarquía gobernante y del otro la inmensa mayoría, que es el empobrecido pueblo. Una población controlada por el terror a través de los organismos represivos y por un ferreo control social. Pero al mismo tiempo, es un pueblo desencantado, incrédulo de ver como el verbo y la palabra de quienes gobiernan guardan distancias abismales y que su realidad ha sido el vivir en una peremne involución.

Los oligarcas saben que la muerte de su todopoderoso caudillo los deja huérfanos de liderato, en medio de una masa que porta una potencial caldera explosiva cuya presión aumenta a medida que se incrementa la situación involutiva del país. Los oligarcas saben que tienen que buscar una pronta salida para salvar sus vidas, sus privilegios, sus riquezas y sus poderes. Las respuestas no estan dentro del país, donde sólo cuentan con un pueblo cuyas simpatías por ellos es sólo de la boca para afuera. La están buscando fuera y a cualquier precio.

El modelo económico marxista-leninista ha probado ser uno anti-económico y sus mismos creadores lo han tirado al vertedero de los fracasos. Como operan con algo disfuncional los jerarcas han llevado a Cuba nuevamente hacia una economía subsidiada como lo fue de la URSS en la década de los sesenta hasta finales de los ochenta. Por el momento, los oligarcas totalitarios han optado por vivir de la limosna caraqueña. Pero esto no es suficiente para poder sobrevivir como casta dominante.

Bajo el mando del dictador sucesor, Gral. Raúl Castro, miran al modelo Chino y al de Viet Nam. Se estudia aplicar una copia la Ley de Inversiones que hoy rige en Viet Nam quizas, para diciembre. Pero eso no sería suficiente.

La carencia de un líder carismático como el que ya le dice adios al Planeta, los coloca en franca precaridad política; por cuanto, han recurrido a su ambicioso benefactor, el dictador venezolano Hugo Chávez. Un caudillo emergente y jóven que día a día acapara mayor poder absolutista en el mas rico país del continente americano: Venezuela.

La opción no es nueva, lo que se dejó de ver con las declaraciones de marras, es la punta del iceberg que desde hace muchos meses se trabaja. Evidencias apuntan a eso.

En lo militar: Compatibilización de armamentos entre Cuba y Venezuela con la susitución del armamento americano por el ruso en este último país, lo que implica igualdad logística entre ambos ejércitos. Además de la graduación de cadetes venezolanos en academias militares cubanas, de la presencia de tropas especiales cubanas en Venezuela y la ampliación de la Marina de Guerra venezolana.

En las comunicaciones: Costrucción de una cable submarino entre Cuba y Venezuela. La creación de un canal internacional de television común. Y se trabaja en la creación de un centro de internet común.

En la economía; Además de subsidio de casi 100,000 barriles diarios de petróleo, está la inclusión de la empresa gubernamental venezolana PDVSA en la economía cubana con la construcción de un complejo petroquímico de $1,500 millones de dólares. También está involucrada en la exploración de yacimientos petrolíferos en Cuba. Presencia del Banco Nacional de Venezuela operando en Cuba.

En lo represivo: El Congreso de Venezuela aprobó en diciembre del 2006 una ley ratificando un tratado por virtud del cual, los agentes de la Seguridad del Estado de Cuba y los de Venezuela pueden intervenir en uno y otro país, confiscar cuentas, hacer arrestos y trasladar detenidos al otro país para ser interrogados, encarcelados y juzgados. También existe otra ley que permite el traslado de presos de un país al otro para cumplir sus sentencias. Cuba por su parte entrena y asesora en la formación de cuadros represivos como las Células Bolivarianas, equivalentes a los Comités de Defensa de la Revolución de Cuba para la vigilancia y represión política de los cuidadanos.

La cacareada Federación (una especie de URSS a lo latinoamericano ) envuelve, además, a Bolivia, Ecuador y Nicaragua, por el momento. La parte del plan mas avanzada es la unión de Cuba y Venezuela.

La evidencia apunta a la fusión, en donde Cuba es la parte débil por tener menor población, menor riqueza, poseer un liderato envejecido y desgastado y tener una economía en quiebra; vis-a-vis Venezuela con el doble de habitantes, infinitas riquezas naturales, una economía fuerte respaldada por los petrodólares y un liderato jóven y en ascenso. Esta desproporción y desventaja de debilidad implica que a la postre, Cuba será absorbida por el más fuerte, y de de ser un estado federado, pasará a ser un adjunto territorial de Venezuela. Mas claro: seremos una colonia de ultramar de Venezuela.

La posibilidad de detener esta infame alta traición depende de nuestra actuación. Recordemos que el pueblo cubano dentro del país es uno desinformado por el monopolio propagandístico del Estado, agobiado por la penuria incesante y aterrorizado por la represión despiadada.

La desinformación de la población hace que no pueda tener una visión clara y real de lo que sucede en el país y en mundo. Su penuria los lleva a la desesperación haciéndolos proclives a buscar y aceptar cualquier salida para escapar del atolladero en que lo tienen sumido la oligarquía gobernante. El terror los conduce a la inacción contra la Dictadura y la aceptación forzada de cualquier medida que disponga el todopoderoso Estado, no obstante la inmensa mayoría del pueblo desea un cambio para su bienestar y su libertad. No es de extrañar que cuando los incautos periodistas extranjeros le preguntan al transeúnte de La Habana su opinión aobre el tema, respondan que es buena la federación. En la tormenta cualquier tabla nos suele parecer buena para flotar, aunque esté rellena de plomo.

Quienes tienen la dicha de vivir en libertad prestada, tienen la obligación de actuar para salvar la patria y rescatar a los hermanos esclavizados. El silencio, la inacción y la apatía ante la traición, es complicidad por omisión y nos convierte en parte de ella. Esta es una obligación ineludible de todos los cubanos.

 

Es preciso concientizar sobre el peligro e incorporar a todos los cubanos para despojarlos de la ingenuidad o de la cegera impuesta y sumarlos a la acción contra la traidora dictadura. Es vital, desenmascarar a los perversos que tienden cortinas de humo para camuflagear la infame traición a la patria. No importa donde esten. Hay hacer saber al mundo que la Patria no se vende, Que la bandera no se arría ni se comparte. Que la soberanía de Cuba jamás es y sera negociable.

 

Nuestro deber es incrustar en el corazón de cada cubano digno los versos de Bonifacio Byrne a la bandera cubana.

“Aunque lánguida y triste tremola,

mi ambición es que el Sol, con su lumbre,

la illumine a ella sola ¡A ella sola!

en el llano, en el mar y en la cumbre.

Si deshecha en menudos pedazos

Llega a ser algún día…

Nuestros muertos alzando los brazos

La sabrán defender todavía!”

 

 

 

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LOS INGENUOS, LOS PERVERSOS Y EL PELIGRO PATRIO