¡HIPOCRITAS!

Segunda Parte

“No vale que no parezca delito legal el que es delito moral; que, si a la justicia ajena escapamos, no a la propia.”

José Martí

Por Héctor Lemagne Sandó, Nueva York

La hipocresía, igual que la política, tiene sus artes y sus mañas. El hipócrita es más que artista, y más que mañoso. Es un mentiroso hábil, ladino, oculto o descubierto y cruel. Disfruta siendo la especie más despreciable que puede encerrar el alma humana. El hipócrita hace más daño que un criminal porque roba y mata constantemente. Mata sus mismas ideas y roba hasta a sus propios sentimientos. El hipócrita se vale de gestos y actitudes que confunden mucho y no cunfunden nada. No cofunden nada porque se llega a confiar en ellos y confunden mucho porque cuando una persona se da cuenta que ha sido victima de estos malvados seres, no lo concibe, no lo puede creer y pone en duda hasta sus instintos, sus pensamientos lógicos y sus corazonadas.

El hipócrita explota a sus enemigos, pero más lo hace a sus “amigos”. Es con éstos con los que se regocija en su insaciable sed de maldad. El hipócrita se cree más inteligente que los que lo rodean. ¡Se cree superior! Se cree más iinteligente y superior porque emplea métodos únicos que sólo él concibe y sin embargo lo hacen el ser más inferior y despreciable sobre la faz de la Tierra.

Todos, absolutamente todos, hemos sido victimas de estos parásitos en alguna etapa de nuestras vidas. Algunos han tomado el camino de convertirse tambien a la hipocresía. Otros se han mantenido alejados de este irreparable defecto que impide la pureza de una de las mas grandes virtudes; ¡La verdad! Jesus dijo: ¡Conocerás la verdad y ella te hará libre!

Meditando, como a diario, algunos aún hacemos sobre el problema cubano y las causas por las que aun existe en Cuba el dictador mas sanguinario que nuestra raza haya conocido jamás, concluimos que mucha culpa tienen los hipócritas, los ambiciosos y los traidores. Si profundizamos un poco en una frase de nuestro himno nacional; “!Morir por la patria es vivir!” Cabe preguntar: ¿Cuántos que hoy mantienen una imagen de patriotas, estarían dispuesto a ofrendar sus vidas por la patria, cuando en realidad viven de la patria? Y viven, diariamente, traicionando a la patria. Y apuñalando por la espalda a quienes verdaderamente luchan, por temor a perder “liderazgo” en este incomprensible y largo exilio. Viven en una constante hipocresía. Hemos llegado al punto en que no sabemos quienes son nuestros verdaderos amigos y quienes nuestros enemigos. Por los intereses creados y por crear, los egoismos, ambiciones y protagonismos personales, los hipócritas hacen más daño que los que nos pueden ocasionar los enemigos declarados.

Si la idea no viene del grupo que desgobierna o mal dirige al Exilio, la idea no es buena y es automaticamente desechada. Siempre he dicho que una de las peores situaciones que puede tener una persona es ser dirigido por otra con menos capacidad intelectual, profesional o moral. Se ha llegado a perder los valores morales, cívicos y de justicia que hacen grande y virtuoso al individuo.

Se confunde la amistad con el deber, y se olvida que donde empieza el deber termina la amistad. Denunciamos, por ejemplo, ante las autoridades competentes más de una injusticia cometidas en una organización del Exilio, La Federación de Masones Cubanos Exiliados “CUBA PRIMERO.”

En su momento, por citar un caso, denunciamos que en una actividad de masones cubanos en el exilio se gritó una consigna castrista, y lejos de recibir una respuesta, se ha ignorado la queja, se ha expulsado a los que formularon la acusación, y se les da honores a los que cometieron la falta. Esto en cubano se llama amiguismo, complicidad.y traición a los juramentos masónicos.

Se citó a una reunión extraordinaria sólamente a un grupo de complices cuando por ley hay que citar a todos los miembros del cuadro. Si no hubiera sido por el recientemente fallecido Nicolás Diaz, que le avisó a Santiago Medina Regueiferos para que se presentara a la sesión, éste no hubiera tenido conocimiento de lo que se tramaba en su contra. El resultado, de todas formas fué expulsarlo de la logia por haber denunciado una traición.

Esta corrupta, demagógica y profanadora práctica se ha generalizado tanto dentro de la Institución Masónica que, no en balde existe tanta apatiía, tanta injusticia, tanta inmoralidad y tantos años de injustificado exilio. Los verdaderos motivos por los que se fundaron las logias en el exilio se enterraron con los muertos. Ya a Cuba no se le menciona en las logias, ni fuera de ellas, con el fervor de antes. Y las actividades que se realizan distan mucho de las patrióticas que se efectuaban cuando vivían los que no sólo mantenían sueños de libertad para Cuba. ¡Hacían lo imposible por hacerlos realidad!

Existen varios programas de opinion en Radio Mambí y en Radio Martí. Sería muy beneficioso que citaran a estos “líderes” de la masonería cubana en el exilio y se le hicieran directas preguntas acerca de la labor que está realizando esta organización. Pero no para que respondan con demagogias y años de prisión, o lo que hicieron en el pasado, sino sobre lo que verdaderamente están haciendo en la actualidad. También qué responden a estas denuncias que se han formulado abriendo los micrófonos para que el público participe. Sería muy interesante que contestaran al mundo masónico y profano, pues la masonería pertenece a todos los masones, y Cuba a todos los cubanos, no a un pequeño grupo.

“Nunca es suficiente lo que hagamos por la libertad de Cuba mientras siga sojuzgada, oprimida y esclava”

 

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS