FIDEL CASTRO: LA INFANCIA DE UN JEFE

Por Félix José Hernández, París 14 de agosto

Arte, canal de tv galogermánico, presentó un excelente documental bajo el título “Fidel Castro: la infancia de un jefe”. Durante 50 minutos, utlizando imágenes de archivos y entrevistando a diversas personalidades que conocieron y compartieron la vida del actual coma-andante en jefe, los cineastas Daniel Leconte e Ibar Albar, recorren la vida y obra de Castro desde su nacimiento en 1926 hasta 1961.

Hay que destacar las declaraciones del padre Llorente, jesuíta que fuera confesor del niño en el afamado Colegio de Belén de San Cristóbal de La Habana. “Al ser hijo ilegítimo, Fidel tenía que realizar acciones espectaculares, de forma patológica, para poder brillar”.

Los televidentes galos decubren muchas cosas sobre la personalidad del líder máximo: como nació de una relación entre Angel Castro y una criada. Como al regresar la esposa de Angel, fue expulsado de la finca de Birán hacia Santiago de Cuba junto a su hermana y su hermano, cuando él sólo contaba cuatro años y medio. Angel Castro gobernaba su finca de 11.000l hectáreas donde trabajaban en pésimas condiciones humanas un centenar de haitianos. Allí todo le pertenecía: la bodega, el caserío, el tren, etc.

Llorente nos cuenta como fue enviado a la Sierra Maestra por el Vaticano para saber si la revolución que organizaba Castro era nacionalista o comunista. Pero allí se encontró que la tropa estaba compuesta sólo por 28 alzados. Ante su asombro, Castro le dijo: “Padre, lo importante no es que mi tropa sea potente, sino que la gente lo crea”.

Enrique Ovares, ex-compañero desde el Colegio de Belén, cuenta una serie de anécdotas sobre el carácter de Castro, de su etapa gangsteril en la Universidad de La Habana, su paso por el Partido Ortodoxo y su participación en el célebre Bogotazo. “No parecía cubano, no tenía sentido del humor, no sonreía, no bailaba”, declara sobre Castro.

A su vez, Fulgencio Batista hizo un regalo de bodas a Castro y Mirta Díaz Balart, de $1,000 dólares. Después se entrevistó con Castro y le prometió convertirlo en Ministro de Justicia --antes de dar el golpe de estado--, pero Castro no aceptó. Estas anécdotas aparecen acompañadas de imágenes de aquella época. Luis Conte Agüero y Carlos Franqui, ayudan a conocer la personalidad del tirano cubano.

Descubrimos las cartas escritas desde la Cárcel Modelo de Isla de Pinos --cárcel de tres estrellas--, donde Castro tenía radio y podía leer todo tipo de prensa y de libros. En una misiva le escribe a su amante Naty Revuelta, a propósito del comunismo y el leninismo y agrega: “Me siento como en la playa”.

Al ver Franqui al Ché Guevara leer un libro a la gloria de Stalin, lo interpela, y éste responde: “Soy estalinista, y lo que dijo Kruchev no son más que mentiras imperialistas”. Castro declaró a Franqui: “en una revolución más vale un solo jefe malo que muchos buenos”.

Agustín País, hermano de Frank, relata con lujo de detalles las relaciones entre su hermano y Castro, el egocentrismo de éste último y la molestia que le provocó el debate entre las definiciones de líder o caudillo y la jefatura de Santiago, cuando Frank reorganizó el M-26-7 sin tener en cuenta a Castro. Desde la Sierra Maestra Castro declaró en un arrebato místico: “Somos doce más uno, como los apóstoles”.

Dariel Alarcón "Benigno" cuenta las anécdotas sobre Castro desde que se incorporó a la Sierra a los 17 años y explica, al igual que Alfredo Afaya y Manuel Ray, cómo funcionaba el gobierno oculto compuesto por los comunistas desde enero de 1959.

Los franceses, gracias a este documental, pudieron ver y escuchar las explicaciones de Huber Matos y Carlos Franqui, sobre el gran manipulador y sus mentiras, su ansia de poder absoluto, etc. Se ven imágenes de calidad sobre la entrada de Matos a Santiago, del Ché a Santa Clara, de Camilo a La Habana y sobre todo de un Castro --al fin eufórico-- entrando sobre un tanque por El Malecón de La Habana.

También, la eliminación de Camilo Cienfuegos, la represión desatada por Raúl y el Ché: juicios sumarios, ejecuciones, eliminación de todas las figuras de importancia de la sociedad cubana, etc., son muy bien explicadas por los que vivieron la revolución en primera fila y que lograron llegar al Exilio.

La paloma blanca en Columbia sobre los hombros de Castro -–dirigida por un experto colombófilo-- para el pueblo: ¿era un símbolo de paz o el Espíritu Santo qué descendía sobre Fidel?

Washington, 15 de abril de 1959: “La revolución es más verde que las palmas... yo sé que ustedes están inquietos porque piensan que somos comunistas, pero les digo claramente, no somos comunistas... en Cuba no hay amenazas comunistas”, declaraba Castro en ingles en una conferencia de prensa.

Es muy interesante la entrevista dada por Castro en su suite del Hotel Habana Hilton a un periodista americano impecablemente vestido con traje y corbata, mientras el líder máximo y su hijo Fidelito están en pijamas. Ante una mirada de cariño enternecedora, Fidelito muestra al periodista el álbum de cartas que le enviaron sus compañeros de clase de la escuela primaria del barrio de Queens, a la que había asistido, mientras su padre estaba en la Sierra Maestra. En todo momento el niño y su padre hablan en inglés.

Asimismo, la toma del poder por el gobierno comunista oculto y la manipulación del pueblo, las masas campesinas machete en mano, las mentiras, la eliminación de los adversarios, son muy bien explicadas. A su vez, Matos cuenta la conversación telefónica entre Castro y Camilo, cuando ante la incomprensión de Cienfuegos, Fidel le grita : “Hijo de puta”. Al mismo tiempo acusa a Matos de ser: “canalla, traidor y amigo de Trujillo”.

Franqui narra como después de la muerte de Camilo su tropa fue enviada a “liberar” a la República Dominicana, o sea a una muerte segura. Sus oficiales de la Sierra pasaron a ocupar puestos de segunda categoría. ¡El único que se salvó en aquel momento fue ... Arnaldo Ochoa!

El 11 de mayo de 1961 Castro pregunta a las masas revolucionarias enardecidas: ¿Elecciones para qué? El 2 de diciembre de 1961 declara: “Soy marxista leninista y lo seré hasta el último día de mi vida”.

En enero de 1962, nace una nueva organización que años después seria el Partido Comunista de Cuba. No obstante, el 11 de junio de 1959 Raúl Castro había dicho a Húber Matos que para resolver el problema de la revolución: ¡hacía falta una Noche de San Bartolome!

Con estas fechas termina el documental de Arte, cuyo título no me parece el mejor, pues aunque explica como el tirano cubano tuvo que esperar hasta los 17 años para ser reconocido por Angel Castro y eso, según el padre Llorente, era una terrible mancha en la sociedad cubana; el documental no se limita a la niñez de Castro, sino que llega hasta el 1961 cuando ya el Tirano tenía 35 años. En todo caso, la megalomanía y el egocentrismo de Castro, así como la eliminación de todos los que se le opusieron, está muy bien presentada.

Lo ideal sería un segundo documental sobre la evolución del Tirano de 1961 a nuestros días.

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS