Por Félix J. Hernández, París, Francia

 

TOURNEE EN EL PETIT PALAIS DE LA VILLE LUMIERE

 

Querida Ofelia: Hemos pasado toda la tarde recorriendo Le Petit Palais, gracias a Monsieur Chazal, director de ese importante museo parisino. El nos invitó a la inauguracion, pues estuvo varios años cerrado por restauración, y ahora al fin abrió de nuevo sus puertas. Pudimos admirarlo en todo su esplendor recobrado.

El despliegue de las colecciones permanentes del Pequeño Palacio está basado en el principio de la confrontación. Así es como dentro de una misma sala, pinturas, esculturas y objetos de arte están expuestos en perfecta resonancia.

El acondicionamiento de las salas permite también unas aproximaciones que revelan las influencias y las innovaciones de las principales corrientes artísticas desde la Antigüedad griega hasta la guerra de 1914-18. Este recorrido construido con base en la confrontación desea que cada uno pueda percibir mejorlas dinámicas vitales de los grandes momentos de la civilización occidental.

 

 

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las múltiples tendencias estéticas en torno a 1900 se manifiestan en su variedad al mirar al propio Palacio, magnífico desenlace de la arquitectura ecléctica nacida con ocasión de la Exposición Universal de 1900, con --como contrapunto en la galería de la fachada-- la exposición de los objetos Art Nouveau.

En las inmediatas proximidades, están las grandes pinturas y esculturas realistas o naturalistas, políticas o religiosas por las que se pirraba la Francia de entonces. En cuanto a la galería Tuck dedicada al siglo XVIII, ésta recuerda el gusto de tenían muchos coleccionistas, alrededor de 1900, por las artes de los reinos de Luis XV y Luis XVI.

Como complemento, frente al jardín de los Campos Elíseos, dos salas evocan las revoluciones plásticas de la pintura paisajística en la segunda mitad del siglo XIX y el surgimiento de la modernidad antes de 1914. En la planta baja, varias salas dedicadas a Carpeaux, Dalou, Guimard, Carriès, Vuillard y al Simbolismo amplifican esta evocación de la proliferación artística de los años 1870-1910.

En cuanto a las colecciones de antigüedades, las salas de la Grecia antigua, de la Roma antigua y del Renacimiento se codean, ayudando así a medir todos los vínculos que las unen. No lejos de allí, esculturas y pinturas del cristianismo occidental e íconos del cristianismo oriental confrontan sus estéticas teológicas en las proximidades del arte Trovador, del Romanticismo y del Simbolismo recordando la diversidad de las búsquedas espirituales a lo largo del siglo XIX.

En confrontaciones complementarias, los objetos de arte japoneses están en la entrada de la sala dedicada a los Nabis y al Japonismo y también en las proximidades de las piezas de gres de Carriès; las pinturas holandesas están cercas de los cuadros Trovador con los cuales comparten muchos aspectos.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Siglo XIX

Redescubriendo la naturaleza, el vidriero Emile Gallé, el arquitecto Hector Guimard y los joyeros Lalique y Fouquet renuevan las artes de los adornos y del decorado y hacen triunfar el Art Nouveau.

El comienzo de] siglo tiene su evocación en el arte del retrato (Boilly, Gros). Los pintores iniciadores del Romanticismo (Géricault, Delacroix y Chassériau) comparten sus emociones literarias nutridas de viajes.

Paris 1900--En los alrededores del año 1900, la vida artística parisina es de una extraña diversidad. La inquietud de «Fin de Siglo» nutre la inspiración de los Simbolistas (Moreau, Carrière).Carriès y Cros, unos singulares creadores, suprimen las fronteras entre las artes mayores y las artes menores. Amateurs audaces como el doctor Vaquez coleccionan los Nabis marcados por el arte japonés. Los temas antiguos inspiran a Maillol y Renoir.

Varios de los alumnos de Rodin, tales como Bourdelle y Camille Claudel, se liberan de la influencia del maestro. Cézanne y Bonnard inventan la modernidad.

Courbet lanza una mirada nueva sobre el mundo, y su realismo tiene una prolongación en los pintores naturalistas (Roll, Pelez). Gustave Doré aporta su singular visión a la renovación del arte cristiano. Los pintores del aire libre, desde la escuela de Barbizon hasta el Impresionismo (Jongkind, Monet, Pissarro, Sisley) revolucionan el arte paisajístico. Las tierras cocidas y los yesos de Carpeaux y Dalou completan este panorama del arte francés del siglo XIX.

El Siglo XVIII

Cuatro salas se suceden para formar la galería Tuak --del nombre de una pareja de importantes donantes americanos en 1921. Están dedicadas al arte del siglo XVIII.

Entre un rico mobiliario que revela la evolución de los estilos Rocalla, Transición y Luis XVI, las porcelanas de Sèvres y de Saxe, las lozas francesas y los esmaltes ingleses dan fe de los visos coloreados de un universo artístico de dimensiones europeas.

Obras de Boucher, Fragonard, H. Robert, Greuze y David recuerdan la vitalidad de la pintura francesa de la época.

El Siglo XVII --Gracias al legado de los hermanos Dutuit en 1902, el Pequeño Palacio posee una de las principales colecciones públicas francesas de pinturas flamencas y irlandesas del Siglo de Oro. Aquí, todos los grandes nombres están representados: Ruben, Rembrandt, Jordaens, Ruysdaël, Hobbema, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La pintura francesa está aquí también gracias a Poussin y Claude Lorrain. Todas estas obras están desplegadas en en salas temáticas.Como complemento, el excepcional conjunto de dibujos y grabados, también ofrecido por los Dutuit, es objeto de exposiciones temporales.

 

 

 

 

El mundo cristiano occidental--En esta galería se han recogido obras de la Edad Media y de los principios del Renacimiento que ilustran temas religiosos. Pocos objetos, pero de excepcional importancia, recuerdan el refinado trabajo del marfil gótico, asi como el arte de la orfebrería esmaltada de los siglos XII y XIII.

El fin de la Edad Media y los comienzos del Renacimiento tienen su evocación en los esmaltes pintados de Limoges y un hermoso conjunto de esculturas en madera de Alemania del Sur y de Austria. A todo eso, se añaden varias pinturas de Grandes Maestros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Barro cocido y joyas ponen de manifiesto la originalidad de los hogares artísticos mediterráneos en el siglo IV antes de J.C. Y en lo referido a Roma, el Ephèbe des Fins d'Annecy (Efebo de los Finales de Annecy) y el Bacchus de la via del Babuino (Baco de la vía del Baduino) dan fe de la «Edad de Oro» de Augusto. Vidrios y orfebrería reflejan la evolución de los gustos desde el siglo 1 al siglo IV.

Cuando salimos del espléndido Petit Palais hacia los Campos Elíseos, con su bullicio habitual, pasamos de un mundo de arte exquisito, al mundo real del siglo XXI.

Espero que algún día podamos disfrutar juntos la belleza de tantas salas cargadas de obras de arte.

Un gran abrazo desde la Ciudad Luz,

El Renacimiento

El arte del Renacimiento en Italia, Francia y Europa del Norte tiene su evocación en dos salas que están cerca de las salas de las Antigüedades griegas y romanas que lo influenciaron. Pinturas, muebles, cerámicas, vidrios, esmaltes pintados, medallas, relojería, libros y encuadernaciones preciosas, procedentes principalmente del legado Dutuit, están agrupados con el fin de ofrecer un rico panorama de las producciones artísticas europeas desde el siglo XV hasta los primeros años del siglo XVII.

 

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El mundo cristiano oriental

Nada lejos de las creaciones del cristianismo católico, se exhiben las pinturas nacidas de la tradición ortodoxa, principalmente iconos griegos y rusos del siglo XI al siglo XVIII. Gracias a la donación en 1998, hecha por Roger Cabal, de toda su prestigiosa colección, el Pequeño Palacio posee actualmente el fondo público francés más importante en este ámbito.

Antigüedad

Rareza, virtuosidad y perfección técnica caracterizan las Antigüedades procedentes de la colección Dutuit. En lo referido al mundo griego, se trata del mobiliario funerario de Sala Consilina al final del arcaísmo (hacia 520 antes de J.C.) y de la colección de jarrones pintados y de los bronces representativos de la supremacía ateniense y del Clasicismo del siglo V antes de J.C.