LA ISLA DE ARTURO

Por Félix J. Hernández, París, Francia

Mi querida Ofelia, terminé de leer la bellísima novela de Elsa Morante “L'isola di Arturo” Fueron 317 páginas de emoción. Quien ha vivido en una isla como nosotros, puede comprender mejor el drama y los sentimientos de un niño italiano “encerrado” en su isla, dominada por el gran castillo medieval convertido en cárcel.

La escritora italiana, Elsa Morante, nació en Roma (1912). Su madre era maestra de primaria, y su padre instructor de un reformatorio para menores. Al terminar los estudios secundarios se matriculó en la universidad, pero por motivos económicos tuvo que abandonar sus estudios. Se dedicó a la redacción de tesis de licenciatura y a dar clases privadas de italiano y latín. Colaboró con revistas y periódicos, como en la revista infantil el “Corriere dei Piccoli”. Entre 1939 y 1941 trabajó para la revista “Oggi”(equivalente de la “Hola” española. En 1936, en casa del pintor Capirossi, conoció a Alberto Moravia, con el que se casó en 1941. Vivió primero en la isla de Capri y después en Roma, donde en 1943 comenzó a escribir su primera gran novela: “Mentira y sortilegio” (Menzogna e sortilegio).

Al terminar la Segunda Guerra Mundial se mudó con Moravia a un ático de la Vía de la Oca, que llegó a ser uno de los más frecuentados lugares de encuentro del mundo intelectual romano. En 1957 se publicó “La isla de Arturo” (L'Isola di Arturo) gracias a la cual ganó el mayor galardón anual de la literatura itálica: “Il Premio Strega”.

Arturo Gerace recupera la memoria de sus primeros 16 años transcurridos en una isla del sur de Italia, Prócida; una isla real y a la vez idílica, como idílico es siempre el paraíso perdido de la infancia, antesala del descubrimiento del mundo. A Arturo no le interesan ni la ropa ni la comida, vive entre arrecifes y playas de esa bella isla del Golfo de Nápoles, frente a la otra espléndida isla de Isquia, acompañado siempre por su perrita Immacolatella (Inmaculadita). Sueña con esa madre que no conoció, ya que murió al darle a luz. Poco a poco va descubriendo la vida: el amor, la amistad, los celos, el dolor y la desesperación. Su padre Wilhelm Grace, es una especie de vikingo casi siempre ausente de la inmensa y casi abandonada “Casa dei Ragazzi” (Casa de los muchachos). Vetusto convento y posterior lugar de reuniones extrañas entre chicos jóvenes con el antiguo propietario, de ahí su nombre. Las relaciones de amor-odio con Nunziatella, su muy joven madrastra, proveniente de la gran ciudad de Nápoles, son descritas con gran originalidad y precisión.

La personalidad de la Morante y su valía, la dotaron de una voz propia en el panorama literario mundial. Su gran talento narrativo, su imaginación y la originalidad de esta historia de iniciación y pérdida de la inocencia conviertieron a esta novela en un clásico intemporal.

En 1959, durante un viaje, Elsa Morante conoció a Bill Morrow, un joven pintor con el cual mantuvo una intensa amistad. En 1962 se separó de Moravia y se dedicó a recorrer el mundo. En ese mismo año el pintor murió trágicamente, lo que provocó en la escritora un gran sentido de vacío. Los que la frecuentaban la encontraban atormentada por la idea de la muerte y de la vejez.

Esos tormentos se reflejaron en las poesías de “El mundo Salvado por los Niños” (Il mondo salvato dai ragazzini). En 1974 se publicó “La historia” (La Storia), que obtuvo un enorme éxito de público. Esa dramática historia de la pobre maestra italiana violada por los soldados alemanes y, su largo camino por una Italia en plena guerra, acompañada por su niño fruto de la violación, y de la perra Bella, fue llevada al cine e interpretada magistralmente por Claudia Cardinale.

Elsa Morante cuenta brillantemente esa Italia que le tocó vivir, con sus conflictos humanos, sus dramas productos de la guerra y del choque de ideologías extremistas. Gracias a ella, las novelas toman una forma artística en la que por medio de la narración, nos da una imagen muy suya del universo real y social por el que estaba rodeada.

Su obra, centrada en los sueños y en las contradicciones del hombre, constituye una crítica del excesivo racionalismo europeo. Escribió algunos relatos como “El juego secreto” (1941), pero su fama se basa en las novelas.

En 1973 comenzó a escribir su última novela, “Aracoeli”, que sólo acabó en 1982.Con ella ganó el Premio Médicis. Sus últimos años transcurrieron inválida en cama. En 1983 intentó suicidarse, pero fue salvada en el último instante por una criada. Murió de infarto en una clínica romana el 25 de noviembre de 1985.

Espero encontrar “La Isla de Arturo” en español para enviártela.

Un gran abrazo desde la Ciudad Luz,

L'isola di Arturo, Elsa Morante.

Giulio Einaudi Editori s.p.a. Torino, ISBN 88-06-17504-I

 

 

 

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