CUBA NOSTRA

Por Félix J. Hernández, París, enero 16

La revista gala “Valeurs Actuelles”, dedicó en días pasados seis páginas al artículo del periodista Michel Gurfinkiel “Fidel Castro. Ses secrets révéles”, ilustrado por diez fotos.

Gran reportero y posteriormente redactor en jefe de la primera cadena de la televisión gala TF1, Alain Ammar conoce bien a Cuba, país al cual ya había dedicado dos libros. Pero con el paso de los años, su mirada se volvió crítica, pasando de la hagiografía al análisis serio del régimen cubano en su nuevo libro “Cuba Nostra, los secretos de Estado de Fidel Castro”.

 

 

Ammar declaró al periodista galo: “Todavía son muchos de este lado del Atlántico, los enamorados de una revolución engañosa, que ha producido pesadillas, asesinatos, terrorismo y traiciones. Quizás por seguir siendo fieles a sus sueños o simplemente por pereza intelectual...”

Los cubanos se hacen una sola pregunta: ¿Hasta cuándo? Castro reina desde hace cuarenta y sietes años. Ya tiene cerca de 80 años. No es más inmortal que Sstalin o Mao, pero nada prueba de que su muerte terminará con su sistema.

Después de haber sido un bastión del imperio soviético, Cuba se ha convertido en uno de los centros de un imperio virtual postsoviético, a la espera de volver a comenzar la conquista del mundo real... Y en el seno de ese imperio, ya existen los sucesores del Líder Máximo. Comenzando por Hugo Chávez, a la cabeza de Venezuela desde hace seis años.

Cuando Alain Ammar descubrió a Cuba, fue de inmediato seducido por la isla caribeña: “La leyenda de los barbudos y de Ché Guevara. Un país donde se conjugaban los trópicos y la revolución. Yo adoré tanto a Cuba que terminé por aprender el español local, el que actualmente hablo verdaderamente muy bien”.

Pero dominar la lengua local es exponerse a comprender lo que debería de quedar en secreto: “Las gentes dejaron de desconfiar. Debajo de las apariencias descubrí la realidad. Un pueblo reducido a una sórdida miseria. Una dictadura sin piedad. Una estrategia totalitaria terrorífica”.

Ammar se lanzó en lo que los estadounidenses llaman investigative journalism. Entrevistó a exiliados en Francia como a Jacobo Machover, un viejo simpatizante del régimen hoy exiliado, y a ex-agentes secretos como Juan Vivés, también en el exilio. Analizó, comprobó y sacó conclusiones con gran rigor periodístico.

El Fidel Castro que emerge de su libro es un personaje terrorífico pero complejo. Más nacionalista que marxista, lo que explica su amistad a priori extraña con Franco o con Augusto Pinochet, el hombre que derrocó al “castrista” Allende.

Incluso es asombrosa la admiración de Castro por Israel, al que rechazó sólo en 1973.

El libro nos cuenta las relaciones de Castro con la URSS, la OLP de Yasser Arafat, el Al Qaid de Bin Laden, los orígenes de la familia Castro y las relaciones del hijo bastardo con su padre Angel Castro Argiz.

Ammar transcribe el testimonio de José Andreu, el cual compartía la habitación de estudiante universitario con Castro: “Yo no lo frecuentaba mucho. Pero una noche regresé antes a la habitación y lo sorprendí en una escena extraordinaria. Castro mimaba Adolfo Hitler frente a un espejo, con un ejemplar de Mein Kampf traducido al español en la mano, gesticulando a la manera hitleriana. Sólo duró unos segundos, pero esa visión nunca la he podido olvidar”.

A continuación Ammar narra la acción del Moncada, la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, el secuestro de Fangio en el habanero Hotel Lincoln, la entrada victoriosa en La Habana, la desaparición de Camilo Cienfuegos, el juicio y condena de Huber Matos, etc.

Las guerras africanas en: El Sahara Occidental, Argelia, Siria, Angola, Libia, Etiopía, Guinea Bissau, Madagascar, Congo y Burundi, son analizadas por el periodista galo, en el marco de la Tricontinental.

El papel del KGB y de los cubanos en la formación de los militantes de Al Qaida en Afganistán, los cuales pasan por Cuba y se sirven de pasaportes cubanos para circular por el mundo, son revelaciones del galo.

Uno de los temas más polémicos del libro Cuba Nostra, son las relaciones entre Castro, Allende y Pinochet. Según Ammar, Pinochet fue nombrado a la cabeza del Ejército chileno por Allende, gracias a una proposición de Castro, que deseaba que Pinochet diera un golpe de estado castrista.

Ammar cuenta la hipótesis que le informó Juan Vivés según la cual, Allende fue asesinado por sus guardaespaldas cubanos en el Palacio de la Moneda.** Castro les había dado la orden que sería aplicada “en caso de desgracia”. Si quedaba vivo, Allende podría “decir demasiado”. Muerto, se convertiría en un héroe.

El periodista nos relata la epidemia de “suicidios” chilenos que hubo en Cuba, como el de la hija del difunto presidente chileno Beatriz Allende.

También nos informa sobre las declaraciones de las autoridades cubanas, cuando Pinochet fue arrestado en Londres acusado por el juez español Baltasar Garzón : “Es discutible desde el punto de vista jurídico”.

Gracias a este libro, que actualmente es un éxito de ventas en Francia, el gran público galo puede ver desenmascarado al régimen de Fidel Castro y desmontado el mito del pequeño David cubano, que lucha contra el Goliath americano .

**La Sra. Ileana de la Guardia, exiliada en Francia, cuyo padre Antonio "Tony" de la Guardia, fue fusilado por orden de Castro después de la farsa del juicio estalinista del Caso Ochoa en 1989, y cuyo tío --Patricio-- cumple hogaño una larga condena, sentencia de ese mismo juicio, rechaza rotundamente esas acusaciones que considera difamatorias.

Cuba Nostra, les secrets d'Etat de Fidel Castro.

Alain Ammar, Editions Plon. 426 páginas. Precio 21 euros y 50 céntimos.

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS