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LA “SUBMISSION” DE THEO VAN GOGH

Por Félix J. Hernández,París, 7 de agosto de 2005

Estábamos pasando el día con nuestros amigos Raffaello y Angela, en su yate, frente a Capri, él es ginecólogo italiano y ella abogada americana. Como en esa espléndida isla, lo que nosotros llamamos playa brilla por su ausencia, los turistas y residentes (como es el caso de nuestros amigos), se van a bañar más o menos a un km. de la costa, en las límpidas aguas color turquesa de la celebérrima isla.

Cerca de nosotros estaba anclado un lujosísimo yate. Era muy curioso, que un grupo de señoras a bordo, estuvieran cubiertas por velos negros, que sólo dejaban ver sus manos y del rostro, sólo los ojos. Sin embargo, los niños y hombres e divertían tirándose al mar, nadando y después al volver a bordo, se escuchaban las risas desde

 


nuestro yate.A la hora del crepúsculo, cuando el cielo se incendió de rojo, les tocó a las señoras bajar a la superficie del mar, pero siempre con sus cuerpos cubiertos de telas negras. ¡Qué pudor!

En otros yates cercanos, había europeas, cuyos cuerpos sólo estaban cubiertos por una especie de hilo dental que pasaba entre los glúteos y unos pocos centímetros cuadrados de tela que “cubrían” el Monte de Venus, en el mejor de los casos. Creo que las señoras vestidas de negro podrían estar pensando: ¡Qué falta de pudor! Cenamos a bordo, servidos por Peppino, el amabilísimo cocinero de mis amigos. Frente a nosotros, Capri desplegaba su iluminación, lo que le daba un aspecto de enorme y bellísimo pesebre. La conversación giró alrededor del caso del asesinato del director de cine holandés Theo Van Gogh. Precisamente ese día, Il Corriere della Sera, había publicado fotos del filme “Submission” y una entrevista a los padres de la víctima, realizada por los periodistas Marco Imarisio y Marika Viano.

Anneke Vonhoff Van Gogh nació en Amsterdam en 1936, sus cabellos son de un blanco inmaculado y sus ojos de un azul cielo intenso. Conoció a Johan Van Gogh en un congreso del partido laborista holandés. Ambos eran militantes de ese partido. Johan , tiene hogaño 82 años y es nieto de Theo, hermano del celebérrimo pintor Vincent Van Gogh. Fue Johan quien vendió la colección de cuadros de su tío abuelo, a la Fundación Van Gogh en 1959.

Anneke y Johan tuvieron tres hijos: Theo (1957), Josine (1960) y Jantine (1964). El primogénito se convirtió en director de cine, adquirió fama por sus obras provocadoras donde proponía su verdad desnuda. Antes de ser asesinado en plena calle por Mohammed Bouyeri, un joven musulmán de 28 años, el 2 de noviembre de 2004, había escrito artículos en diferentes periódicos, en los que osó criticar al Islam.

Su hijo fue el pajarito en la mina. A Anneke Van Gogh la gusta esa imagen. Antaño los mineros avanzaban por las minas, llevando al frente una jaula con un canario. “Cuando el canario comenzaba a morir, quería decir que allí estaba el peligro, que había que correr para salvar su vida. Creo que es en la historia de Theo, donde se puede apreciar lo que está en juego en Europa”.

Wassenaar es un pueblo de ricos. Por todas partes mansiones estupendas, cada una rodeada por parques y laguitos, a decenas de kms. de la ciudad más próxima. Anneke y Johan siempre han vivido allí. Sobre la chimenea trona un cuadro de Gauguin, es el sobreviviente de lo que fue una gran colección de arte. El otro Theo, el abuelo de Johan, participó en la resistencia contra los nazis y fue asesinado por ellos durante la ocupación. “En nuestra familia dos Theos han muerto defendiendo la libertad”,declara Anneke.
Graduada de medicina, nunca ha ejercido su profesión, pues dedicó su vida a educar a sus tres hijos y a su familia en general. Hace sólo un mes se encontró frente a frente con Mohammed Bouyeri, el asesino de su hijo: “Uno que vivía gracias a los subsidios de desocupación, gracias a los impuestos que nosotros pagamos-, y que por lo tanto, tenía tiempo para preparar su acción”.

Bouyeri, es un marroquí que nació en Holanda, y que solamente en dos años pasó de su admiración por las películas americanas, al radicalismo islámico. No le gustó la película “Submission” (en la cual Theo Van Gogh denuncia las dramáticas condiciones de vida de las mujeres musulmanas) y por lo tanto decidió eliminar a su director.

 

 

 

 

 

 

Imagen de la película “Submission” del asesinado Teo Van Gogh

 

 

 

 

 

En pleno juicio Bouyeri se dirigió a la madre de víctima y le dijo que no sentía ningún tipo de compasión por ella. Anneke Van Gogh asegura que el asesino no es más que el síntoma de una enfermedad difícil de curar:

“Theo representa para Holanda lo que las bombas de Madrid y Londres representaron para España y Gran Bretaña. Europa ha acogido a los islámicos que han llegado.

"Mi hijo fue amenazado por la primera vez en 1997, cuando escribió que a iguales ingresos familiares, un niño holandés recibe la mitad de los subsidios para la creche, los otros terminan en los bolsillos del hijo de un inmigrante. Aquí para ellos son gratis hasta las clases para aprender a montar en bicicleta y.. hay quien dice que éso sirve para la integración. Siempre hemos dado sin pedir nada a cambio, nos da verguenza pedir algo”.

Anneke no estaba siempre de acuerdo con su hijo. El sostenía que Israel era la única verdadera democracia del Medio Oriente.

“Creo que Theo tenía razón cuando temía que nuestra cultura fuera atropellada. Aquí desde los siglos XVII y XVIII hemos publicado a Molière, Hugo y Swift, autores que estaban prohibidos en sus países. El asesino de Theo no acepta ningún debate, ninguna confrontación. Sólo la ley del Corán. Si hay muchos que piensan como él, y me parece que los hay, las perspectivas son feas”.