CARNET DE VOYAGE

Por Félix José Hernández, París, 18 de agosto

Mi querida Ofelia, nos encontrábamos en la playa privada del Hotel Royal en la tirrénica Isla Verde de Ischia. Cada año veía a las numerosas criadas dominicanas y filipinas, que son explotadas por la burguesía meridional itálica, ya que las tratan mal y les pagan menos de lo que pagarían a una criada italiana. Pero este año vi a muchas rubias o castañas, ejerciendo esas humildes profesiones. Se trata de chicas provenientes de Ucrania. Una señora de unos 70 años estaba en una silla muy cerca de nosotros acompañada por otra señora, dos niñeras y sus tres pequeños nietos En cierto momento, gracias a la conversación que mantenían, pude saber que la abuela era madre de un juez, que tenía dos chicas ucranianas como niñeras, que estaban ilegales en Italia y que ella les había retirado los pasaportes parta que no se le escaparan. Yo logré entablar conversación con las

señoras. Al fin le pregunté a la pija, que por qué no contrataba a italianas como niñeras, en lugar de complicarse la vida con extranjeras, de las cuales quizás no tuviera referencias. La señora me contestó: “Porque las ucranianas son más baratas y muy sumisas, ellas saben que si las denuncio las expulsan”. Unos minutos después la señora se despidió muy amablemente y partió con su comitiva, ya que tenía que ir a misa. ¡Muy cristiana!

Una pareja de amigos italianos, Tina y Mario, me explicaron como el mercado de nuevas esclavas provenientes desde los países del Este europeo era gigantesco; aunque las personas de “buen gusto”, prefieren los chóferes provenientes de Africa negra, pues recuerda a los esclavos de verdad.

Las que trabajan como criadas, que logran enviar lo poco que le pagan a sus familias en Bulgaria, Rumanía, Ucrania, Albania, etc., tienen suerte, pues muchas chicas terminan en las carreteras como prostitutas bajo amenazas de muerte de las mafias de los países del Este e italiana.

Yo continué a leer “Il sangue dei vinti” (La sangre de los vencidos), éxito de librería en Italia --más de 350,000 volúmenes vendidos hasta hoy día-- del periodista socialista Giampaolo Pansa. En él se cuentan las abominables represalias de los guerrilleros comunistas contra los fascistas y sus familias, a partir de la liberación del país. El libro causó un escándalo en los medios intelectuales de la izquierda itálica. Pansa fue acusado por el conocido periodista Giorgio Bocca de “cambia casaca”.

Ahora Pansa, que es editorialista de La Repubblica (el más importante periódico de centro izquierda del país), anunció la publicación de“Sconosciuto 1945” (desconocido 1945).

Según Pansa, lo que más le ha emocionado, no es que su libro denuncia sobre los crímenes de los comunistas, se haya convertido en un best-seller, sino las más de 2,000 cartas que ha recibido, enviadas por personas que sufrieron en carne propia la tragedia o la de sus padres y hermanos, en los terribles días después del 25 de abril de 1945.
“Todos me dicen: continúa Pansa, al fin un escritor antifascista nos tiene en cuenta... y es éso lo que me ha llevado a escribir el nuevo libro”.

Dejé el libro a un lado para ir a nadar un poco, regresé y abrí Il Corriere della Sera. Había una noticia escalofriante: en una plaza de Mashad, en Irán, habían ahorcado a dos estudiantes. Los “guardias de la revolución” los habían arrestado y torturado para que confesaran que eran gays. Se les había aplicadado la ley coránica de la Sharia. Según los verdugos, esas ejecuciones “ejemplares” servirían para desalentar a otros “rebeldes”.

En el 2004, según el informe de Amnesty International, en Irán se llevaron a cabo 159 ejecuciones, entre ellas las de numerosos menores de edad, pero el Consejo de la Resistencia Iraní considera que fueron más de 300, pues se debe tener en cuentan la pena de muerte por lapidación aplicada a las mujeres. Sin embargo aparentemente, esos crímenes no escandalizan a la opinión pública occidental, como tampoco las numerosas aplicaciones de la pena capital en China.

Sin embargo, cuando en los U.S.A. un asesino termina en la silla eléctrica, la prensa gala hablada y escrita se escandaliza inmediatamente.

¿Se tratará de sensibilidad selectiva? Y así van las cosas por estos lares, Un gran abrazo desde la Vieja Europa,

 

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS