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Estimada señora:

A pesar de no habérnosla enviado, ni avisado de su existencia, he leído su nota; A: "Cuba Nuestra", Suecia. Debo confesarle que me agrada mucho el hecho de que usted haya leído con detenimiento la Carta abierta del Cuba Nuestra al gobierno sueco, Por la independencia de Suecia y la democratización de Cuba, pues su difusión y debate entre los cubanos fueron nuestros objetivos al hacerla publica. También me agrada que exponga sus puntos de vista, y que lo haga de una manera tan respetuosa. Sepa de paso que en Cuba Nuestra, a diferencia de otros medios en la red, tiene usted un espacio para debatir con su redacción. Ahora vayamos al grano, es decir las cosas en las que discrepamos. Aunque no es lo primero en

Director de Cuba Nuestra

 

su texto, deseo tomar como punto de partida su apelación a que no involucremos en nuestro discurso a ese exilio donde vive.

En este sentido debo recordarle el quinto de los diez mandamiento por los que rigen su conducta los redactores en Suecia de Cuba Nuestra: “No permitirás que te censure nadie más que tu conciencia” . En este caso no hay nada en mi conciencia, y supongo que en la del resto de los firmantes de la carta, que nos prohíba hablar del exilio, mas bien nos parecería una cobardía no hacerlo, aún mas cuando como reza el cuarto mandamiento de Cuba Nuestra “No dejarás de cuestionar al mundo que te rodea”, un mundo del que, gústenos o no, forma parte ese colectivo humano al que se refiere.

Desafortunadamente, además de las muchas gentes buenas que hay allí, existe en ese exilio sectores irracionales que asumen, por dinero, ineptitud o ideología las políticas mas equivocadas, hacia Cuba; para nosotros, se trata de las mismas facciones que orgullosamente se autodenominan “intransigentes” al punto que organizan marchas por la intransigencia. También se da la situación de la existencia de un electorado desesperado y desarraigado cubano-americano, fácil de manipular en sus sentimientos, mas que de ilustrar sobre que es lo mejor para Cuba. A todo eso nos referimos en nuestra carta, que al tener implicitos diferentes lectores, nos sirve para dár un aldabonazo a ese mismo exilio que usted representa, para que despierte y emprenda el camino que ayudaría a la democratización de la patria. Desdichadamente es ese sector, mal conducido, el que determina la política norteamericana hacia Cuba y su equívoco debe ser tenido en cuenta a la hora de diseñar cualquier estrategia alternativa. Por otro lado llamar las cosas por su nombre no es una falta de respeto, es simplemente decir verdades, para eso salimos de Cuba y asi lo haremos mientras sirva de beneficio a la patria.

Asi mismo, no creo que el gobierno norteamericano o el Exilio sean la causa fundamental de lo que pasa en Cuba, pero sí que pudiesen ser un factor importante de salvación del país si no estuvierse tan confundido. Lamentablemente, con la política equivocada que llevan solo contribuye a incrementar el mal en lugar de remediarlo. Y siendo un ente “libre” es bueno que se le señale donde está fallando, para que rectifique. Asi lo hacemos idirectamente en la carta, donde señalamos el lugar del error , ya sea para que lo corrija, ya para que el gobierno sueco sepa con qué debe lidiar con este a la hora de ayudar a los cubanos. No se trata de odiar a los Estados Unidos, sino de que Suecia no se pliegue a una politica, nacida del debate electoral, y no intelectual, sin dejar que la razón se imponga a las pasiones cuando de salvar a Cuba se trata.

Usted considera que la “coincidencia con el régimen castrista sea tan exacta”, a nosotros no nos parece así, es verdad podemos concederle a algunas de sus expresiones formales como cuando dentro de la lógica de sus instituciones (y sólo dentro de ellas convengamos) hablan de “sucesión presidencial”, y hacemos esto porque para nosotros no se trata de caer en discusiones bizantinas sobre el tipo de cambio que hay en la cúpula cubana, sino de lograr propuestas practicas para lograr la democratización esencial de Cuba, tanto en el plano político como económico.

Por otro lado no caemos en la falla intelectual que hacen muchos exiliados de decir que esto es negro, si el régimen dice que es blanco. Que el régimen cubano miente a menudo lo sabe todo el mundo, pero lo que parecen olvidar sus enemigos más ineptos es que miente, mezclando verdades y mentiras. Negar por principio todo lo que dice, resulta tan ridículo como aceptarlo todo. Nosotros no caemos en esa trampa y como tenemos capacidad de análisis y mente independiente podemos afirmar, sin vergüenza alguna y sin someternos a nadie, eso que tanto le molesta pero que es nuestra convicción: “el embargo debe ser eliminado incondicionalmente, no es más que un estúpido intento de traer la democracia” .

Y por supuesto ya que no parecen imperar por allá, donde usted nos escribe, se hace necesario que Suecia mantenga la independencia y la cabeza fría eligiendo muy bien sus consejeros, quienes no son precisamente los que provienen de Miami. En cuanto a que en el exilio hay “terroristas”, o personas con vocación de tales no es un invento del Granma, es una verdad, desgraciadamente resultado de nuestra cultura politica, que se constata con solo escuchar las emisoras del Exilio. Allí todavía hay quien se vanagloria de las bombas que puso antes y después de la revolución, eso también es un hecho y negarlo sólo le resta crédito a usted, tanto como afirmar con respecto a nosotros que ”La coincidencia con el castrismo es tan obvia que me parece estar leyendo el Granma”; de tal afirmación sólo se desprende, o que usted nunca ha leído al Granma o que usted no ha entendido nada de lo que decimos en nuestra carta. Si lo duda envíesela a la redacción de ese periódico a ver como reaccionan, en el mejor de los casos, no va a ser con una respuesta tan respetuosa como le damos nosotros. Pregúntese luego el por qué

Una cosa debe saber, nuestos corazones que son muy grandes y bien ubicados en el centro del pecho, no albergan resentimiento alguno. Partimos de la convicción de que con el resentimiento no se puede cambiar al mundo; fracasaron los comunistas en su utopía por apelar a él, y fracasan los exiliados que basándose en ese mismo estado del alma quieran diseñar una estrategia para democratizar a Cuba. Por ello aplaudimos proyectos ajenos a toda revancha y extraordinariamente inteligentes o como son Todos Cubanos, o las propuestas de Arco Progresista, tan criticados por esa misma intransigencia de la que venimos hablando. Se trata de proyectos que en ultima instancia respetan la legislación vigente o en que el grado de beligerancia es mínimo con respecto al sistema, porque buscan caminos trascendentales para superarlo.

Si se les compara con la Asamblea Para Promover la Sociedad Civil en Cuba, la estrechez de miras se convierte en el signo distintivo de la última. Siendo los tres proyectos, Movimiento Cristiano Liberación, Arco Progresista y APSC, tan diferentes en su naturaleza, tenemos motivos suficientes para considerar que también son distintas las razones del régimen para mostrar grados de tolerancia hacia ellos. Para nosotros, en el caso de los dos primeros lo que trata el Gobierno de hacer es mostrar su moderación, en el segundo de favorecer su desarrollo, al punto que inhibe leyes diseñadas supuestamente para combatir a quienes promueven el embargo, que aplica implacablemente sobre la prensa independientes, pero que de pronto quedan en el limbo cuando aparecen lideres como los de la APSC abogando clara y explícitamente por el mantenimiento de medidas que sólo dañan a pueblo de Cuba.

En cuando a la condición de ex comunista de Martha Beatriz Roque, si bien es un terrible tabú para sus adoradores en Miami, para nosotros no significa en sí nada malo, se puede haber sido comunista por ideales y por ideales dejar de serlo. Como ya he escrito, lo malo no está en haberlo sido, sino en tirar por la borda el conocimiento que solamente un comunista adquiere del modo en que piensan sus compañeros, así como de los mecanismos movilizatorios del modelo mal llamado comunista. En pocas palabras, lo malo no es haber sido comunista, sino que en la oposición al comunismo, ese ex comunista se comporte con la torpeza del que no sabe a lo que se enfrenta, es decir, de aquel que nunca fue comunista. En ese sentido la estrategia de Cuesta Morúa, es digna de elogio y debería servir de modelo a los tanques pensantes de Miami. Por supuesto, el gobierno sueco, si se va a comprometer con la democratización de Cuba deben ser alertado, sobre quienes son los que como la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, paralizan la transición, y así no involucrarse con esos obstaculizadores.

En cuanto a lo de considerar equivocado el criterio de que es la “organización favorita del exilio cubano”, debemos especificar que no lo es de todo el Exilio sino de personas como usted. Su propia respuesta es una de las tantas señales de la adoración que se siente por el grupo de la señora Roque, la misma que como se demuestra fehacientemente en los textos que sirven de referencia a la Carta al gobierno de Suecia –-y que evidentemente usted no ha consultado--, no ha tenido el menor escrúpulo en solicitar que Estados Unidos no cese con las sanciones económicas contra Cuba, y cual si fuera poco, intenta involucrar, sin éxito afortunadamente, a las Damas de Blanco y al Proyecto de Bibliotecas Independientes” en sus actividades. Y para que no le quepa duda le invito a consultar nuevamente las referencias de la carta al gobierno sueco:

1 - El Secretariado Ejecutivo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil en carta a congresistas cubanoamericanos ha declarado:

"podemos asegurar a ustedes – y por su conducto al Congreso de ese gran país [USA] – que nuestra coalición no apoya la adopción por parte de los Estados Unidos de medidas unilaterales dirigidas al levantamiento total o parcial del embargo existente".

Félix Bonne Carcassés, René Gómez Manzano, Martha Beatriz Roque Cabello, Carta del Secretariado Ejecutivo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil (APSC) a Congresistas Cubanoamericanos, en Misceláneas de Cuba, Estocolmo, No 4, Julio-Agosto 2005. página 28

2-Miriam Leiva, Damas de Blanco no participarán en envento de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba, 2006-10-9, en www.cubanuestra.nu

3-Beatriz del Carmen Pedroso, Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba no participará en congreso promovido por La Asamblea Para Promover la Sociedad Civil, 2006-10-6 en www.cubanuestra.nu

En cuanto a su desconocimiento del antinorteamericanismo existente en Cuba, creo que ello obedece a su desconección de la realidad cubana. Ese antinorteamericanismo usted puede ponerlo en duda usando los miles de exiliados y balseros, pero no podra borrar los efectos reales de la propaganda oficial cubana, los errores norteamericanos en el mundo, más las posiciones como la suya, que se bastan para mantener vivo lo único que impide la transición cubana, el miedo en Cuba a los norteamericanos.

Aquí no se trata de adorar a nadie por su valor o sus intenciones, sino por lo acertado de su propuestas, y cuando estas no lo son, como ocurre con las incitaciones irresponsables a la desobediencia civil que se dictan desde Miami, eso hay que denunciarlo, del mismo modo que denunciaremos, todo lo que le haga daño a los cubanos de la isla siguiendo el segundo mandamiento de nuestra redacción “Amarás al pueblo de Cuba por encima de todas las cosas".

Y eso se lo aplicamos al embargo comercial de Estados Unidos, el cual en tiempos de Globalización no se ejerce sólo sobre los derechos de los cubanos americanos, o los ciudadanos de esa nación sino que pueden afectar y discriminar a cualquier compatriota u organización, establecidos, incluso en Suecia, por el solo hecho de presentarse como cubanos, así quedó fehacientemente demostrado cuando los vendedores de DELL en Suecia se opusieron a vender una computadora a la Sociedad Académica Eurocubana, se trata de una aplicación extraterritorial de leyes norteamericanas, no contra el gobierno de Cuba, sino contra su pueblo, y repito “Amarás al pueblo de Cuba por encima de todas las cosas”

Por último, ya que menciona su condición de ex presa política al despedirse, le diré mi opinión sobre el tema del presidio político. La cárcel, particularmente la cubana, es muy dura, a unos los quiebra, a otros les pudre el alma, colocando allí donde estaban los ideales más puros un odio enceguecedor, que obsesiona a la víctima con la Ley de Talión, haciendo que pierda la perspectiva de los verdaderos objetivos de su lucha. Pero la cárcel también puede hacer crecer a los hombres y mujeres que pasan por ella, agrandarles el alma, dándoles la sabiduría necesaria, ya no solo para derrotar en el plano espiritual y material a sus carceleros, sino incluso para liberar a sus pueblos, como ocurrió con Nelson Mandela. Quebrarse, pudrirse o crecer, esas son las tres elecciones de preso políticos, reflexione sobre cual de ellas debe ser la de usted. Luego veremos si está en condiciones de mostrarnos el camino a la libertad.

Cordialmente

RESPUESTA A ILIANA CURRA