(Respondiendo a Gloria Estefan)

 

 

 

Está de más decirle, si usted me conoce a través de mis escritos de toda la vida, que yo discrepo de las palabras vertidas por Gloria Estefan cuando dice que: “En Cuba lo que se necesitará es un borrón y cuenta nueva”. Es decir: que debemos olvidar todas las atrocidades cometidas en nuestro país por casi 50 años.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Se atrevería Gloria Estefan a comprar una página del The New York Times para decirle a los judíos que deben hacerse de la vista gorda ante el Holocausto y ante todos los sufrimientos que ellos se han pasado toda una vida exhibiendo?

Todavía resuenan en mis oídos los gritos de la madre de Pedro Luis Boitel cuando desde Cuba, por teléfono, nos informaba de la muerte de su hijo. Me encantaría que esa gran dama viviera y que Gloria se atreviera a decirle: “Chica, olvídate de eso, aquí hay que dar un borrón y cuenta nueva a todas esas boberías como la muerte de tu hijo”...

Hay dos cosas indispensables para los cubanos: Número uno, que Cuba sea libre y la segunda que se aplique la justicia a los que han asesinado, enviado cubanos al paredón, lanzado a los cubanos a cumplir largas condenas en cientos de cárceles de la Isla.

Escucha Gloria: Para que haya un “borrón y cuenta nueva” primero tendrían que borrar del mapa a miles de patriotas y de anticastristas que existen dentro de nuestra nación y en el Exilio. A veces la gente habla (en este caso Gloria Estefan) como si ya los cubanos con sus corazones heridos, y que no han claudicado en sus ideales y en su deseo de que en nuestra Patria se imponga la justicia, ¡YA NO EXISTIERAN!

Se equivoca Gloria porque el dolor sigue latente, y nunca se perdonará a los que no solamente no han pedido ese perdón sino que siguen cometiendo crímenes de lesa humanidad en nuestro país.

Sinceramente no entiendo qué es lo que busca Gloria con meterse en esta bronca, una bronca que no terminará hasta que los patriotas cubanos vean a la Tiranía descabezada a sus pies. ¿Qué busca Gloria, quiere venderle discos a los milicianos, a los chivatos, y de contra una docena a Ramiro Valdés?

Yo les voy a decir a ustedes una cosa: si un malandrín se cuela en la casa de la familia Estefan y simplemente le roba una bicicleta a su hija Emily estoy seguro que Gloria llama a la Policía y pide que el peso de la justicia caiga sobre el delincuente. Ah, pero según ella los cubanos exiliados tienen que olvidar el hurto de todas las propiedades que un día les fueron quitadas a la cañona.

Cuando leo las declaraciones de Gloria acto seguido me gustaría aparecernos un grupo de cubanos en la mansión de los Estefan, tocar en la puerta y tratar de CONFISCAR SUS PROPIEDADES a ver si ella NOS PERDONA. Y me encantaría escuchar a Glorita diciendo: “No se preocupen, muchachos, quédense con todo, yo voy a darle borrón y cuenta nueva a todo eso dentro de 50 años”.

Se trata de muchísima sangre derramada por el castrismo en décadas de abusos y vejaciones. Y, según ella, eso debemos perdonarlo después de liberar a Cuba. Que Raúl Castro siga viviendo en todas sus mansiones, que Juan Almeida siga siendo un potentado, y que Fernando Vecino Alegret (el que torturaba en Vietnam cuando su padre estaba allá) siga viviendo bien en Cuba liberada y que nadie se atreva a mencionar a los mártires, a los miles de cubanos devorados por los tiburones; y que los integrantes de los tribunales revolucionarios y los encargados de fusilar y dar los tiros de gracia bailen contentos a los acordes de “90 millas”.

No sé por qué me parece que si la Tiranía hubiera fusilado a su hijo, Nayib, entonces Gloria no estuviera tan de acuerdo con el “borrón y cuenta nueva”.

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NO BORRON Y CUENTA NUEVA
Esteban Fernández, California, septiembre 20