Por Juan Cuéllar, cubano analista politico exiliado en Miami

Muchas veces decimos o hacemos algo que luego nos persigue como un fantasma. No hablo de la conciencia humana; ésta siempre nos acecha el remordimiento hasta vencernos. Hablo de conductas criticas que reverberan el futuro de uno mismo. Un bumerán lanzado contra algo o alguien que termina dándonos en la cara. Una critica al prójimo que se torna hostil en contra de nosotros mismos.

El tragico caso del caricaturista José Varela es un ejemplo de ello. Recuerdo que en varios programas del presentador Tomas Garcia Fuste, en Tele-Miami, tuve el placer de recibir, en varias ocasiones, llamadas de Varela. Siempre en acuerdo con lo que en ese momento era el tema del programa. Siempre afable, conciso y militante en contra de los personajes de las agencias de viajes a castrolandia y sus programas radiales.

Nunca, segun mi memoria que quizas pueda fallarme, el Sr. Varela llamó cuando hice programas con Fusté acerca de los viajes y envios de remesas a Cuba.

Un dia aparece en El Nuevo Herald una caricatura de Varela en donde una mujer sentada en un balance --sillón o mecedora-- en la sala de su casa en Cuba, oía por la radio de Miami un llamado a no enviar dinero a Cuba. Ella entonces decia algo así: "Eso es porque no tienen madre..." ¿Tenia derecho Varela a decir eso de mí, después de todo yo estuve al frente de las protestas en el Aeropuerto Internacional de Miami en contra de los viajes a Cuba? ¡Claro que si! Esa es la democracia.

Fue justo en su ataque? ¡NO! Primero porque tengo a mi madre en Cuba. Segundo, porque yo no actúo en beneficio de los míos solamente, sino del resto.

¿Los que no tienen FE (Familiares en el Extranjero), que se vayan al diablo? Siempre que se lucha por los demas, se lucha por los suyos. Nunca es el caso a la inversa.

Por ello no hube de llamar a Varela esto o lo otro. Sólo lamentaba que alguien proclamara que "A los hombres se les llama por su nombre cuando se escribe sobre ellos", como dijera Valera en su respuesta a una crítica que le hiciera el escritor exiliado Manuel Prieres http://www.lanuevacuba.com/archivo/notic-03-06-2500.htm, no actuara en consecuencia con tan noble principio conmigo.

Pero es que realmente Varela no era consecuente. Ni en sus escritos, ni en sus caricaturas, ni con su trabajo. Y esto es lo más trágico. ¿Cómo puede ser consecuente alguien que dijera que aquéllos que protestamos frente al Cafe Nostalgia en contra de los artistas castristas que ahs se reunían estábamos haciendo un "Acto de Repudio?"

Todos recordamos aquella caricatura. Mas que un insulto, fue un desconocimiento total del derecho a "Peticion y a La Asamblea"** que contiene la Constitucion de este pais. ¿A quién se le tiró piedras, huevos cluecos, le cayeron a porrazos, patadas, puñetazos o lanzaron a las mazmorras o al exilio forzado? Pero ahí estaba Varela haciendo la injusta comparación. Ejerciendo lo que habia declarado en su respuesta a Prieres:

"Vine a enfrentarme con gente como usted. Hace tiempo he descubierto que esa es mi razón de existir".

No a enfrentarse al régimen que lo enviara a los campos de las UMAP. No al régimen que lo llevó a la humillación de tener que abandonar su patria por el Mariel como un "homosexual" inventado. ¡No! Ni siquiera eso es parte de esa "razon de existir".

Su "lio" en el exilio es combatir a: "el botellero. El politicastro demagogo. El oportunista. El administrador municipal ladrón. El comisionado ventajista. El traficante de influencia. El manipulador de la prensa para fines personales. El picador recaudador de fondos en colectas radiales patrióticas. El creador de organizaciones NON PROFIT que termina de vacaciones en Costa Rica con el dinero de los ingenuos y que es ayudado por leyes de políticos locales con cuentas en Las Bahamas para evadir el pago de impuestos y el escrutinio del FBI". Esos son los pequeños Castros que tenemos que erradicar entre nosotros. Nuestro pueblo no puede vivir un futuro con nuevos Castros de cuello y corbata."

Los ataques de Varela a figuras del exilio son innumerables. De hecho, sus declaraciones a Prieres dicen más de su pensamiento que la síntesis biográfica que publicara el Herald de él.

Alguien que dijera de Saavedra: "Ah, pero mi abuelo nunca se tiró en la bahía de Miami ante las cámaras de televisión de los noticieros como el técnico de aire acondicionado—vea ahí la diferencia entre hacer las HORAS con el corazón o con la mente." , termina tirandose, con "corazon y mente", dentro del "monstruo de la Bahia", dispuesto a morir por los abusos de ese periodico contra los exiliados, entre otras razones, siendo él un participante de dichos injustos ataques es más que una ironía. Es una tragedia.

Lo hermoso de este exilio vilipendiado es que Vigilia Mambisa, organización que dirige Saavedra, anunció que protestará frente al Herald a favor de Varela. Yo estaré con ellos. No importa quienes digan que ése sea un "acto de repudio". Estare presente, porque los hombres buenos se equivocan siempre, aunque no todos los equivocados sean hombres buenos. Varela está entre los hombres buenos.

Lo triste en el caso de José Varela es que creyó en la "solidaridad" de sus colegas. No se dio cuenta a tiempo de las traiciones acostumbradas. Las puñaladas por las espalda. El cubo de cangrejos que es El Herald. Lo penetrado que está por la Seguridad de Castrolandia. La disposición de sus dirigentes a complacer a la Tirania. Los columnistas de quinta columna. Los manipuladores por convicción, compromisos o temor que sepa algo recóndito. Los pasamanos del Castrismo.

Varela reconoce en el 2003, en su respuesta a Prieres, que era víctima de la censura en El Herald. Tres años después es uno de los motivos que lo impulsa a tomar el 6to. piso. Es triste cuando la dependencia de la familia se subordina a una empresa inmerecedora de nuestros esfuerzos. Asi sucede en la Cuba de Castro. Si Valera hubiera renunciado, hoy quizas estuviera descansando en su hogar con su familia con una mejor visión del mundo que lo rodea. A esa conclusión, creo, llegó Pablo Alfonso. Los pasa-manos de siempre aseveran que Varela perdió el juicio. En el acto tal vez. Pero en la motivación Varela lo adquiere.

Ahora nos toca a todos ayudarlo en todo lo posible. Aunque tengamos que hacer las cosas que tanto él nos criticaba. **Derecho a congregarse pacíficamente.

 

 

 

 

 

"Ahora nos toca a todos ayudarlo en todo lo posible. Aunque tengamos que hacer las cosas que tanto él nos criticaba".

 

 

 

 

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS

VARELA: UNA VERDADERA TRAGEDIA