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Taranto: ensayo de pearl harbor

"Lo importante no es lo que tienes, sino cómo lo usas",

me dijo un viejo pescador analfabeto en el Centro de detención de Opa-Locka FL, el 13 de septiembre de 1961. Se refería a cómo pudo llegar a Florida en su barquito sin brújula y guiándose por las estrellas.

 

Mirando el mapa del sur de la península italiana vemos que su configuración es semejante al de una bota con su punta en dirección oeste, hacia las aguas del mar Mediterráneo y su tacón al extremo este, en el Adriático. Por esa ruta

Hugo J. Byrne, California, Marzo 3, 2019

navegamos hasta Venecia al extremo norte en un crucero de recreo el año 2005. Ya había visitado el área en 1986, pero por tierra.

Entre la punta y el tacón de la "bota" está el extenso Golfo de Taranto y en su extremo este, el puerto del mismo nombre que en 1940 era la mejor base naval italiana del Mediterráneo. En el verano de 1940 el "Duce" Mussolini había tomado la decisión fatal de declarar la guerra a los franco-británicos y atacar el sur de Francia. Su festinada ofensiva fue rechazada, pero su consecuencia inmediata fue la alianza definitiva con Hitler. Esa decisión en nada facilitó sus ambiciones imperiales y sólo garantizó el derrumbe de su régimen y la eventual pérdida de su vida.  

En 1940 Italia era teóricamente una potencia marítima, por lo menos en los confines del Mediterráneo, al que sus antepasados romanos llamaban "Mare Nostrum" ("Mar Nuestro"). Londres y el Almirantazgo Británico entendían que el control del Mediterráneo era imprescindible tanto para posibilitar la defensa del norte de África y el Canal de Suez, como para atacar lo que Churchill llamaba "The soft underbelly of Continental Europe".

En el otoño del 40 el obstáculo enfrentado por el Almirante Andrew B. Cunningham, mejor conocido en el Almirantazgo Británico como ABC, era formidable. Cunningham era el jefe marítimo aliado en el Mediterráneo. Después de la derrota tan rápida como inesperada de Francia en el verano de ese año, la Marina de guerra francesa había quedado neutralizada. Parte de ella había sido capturada en la zona de ocupación alemana en puertos como Brest y Lorient y las unidades del Mediterráneo quedaron a las órdenes del Almirante Darlán. Este último obedecía al gobierno de Vichí, encabezado por el General Henri Petain, héroe de Verdún en 1918, devenido en títere de Hitler. Sin embargo, Darlán eventualmente abrazaría la causa aliada, lo que le costara la vida a manos de un fanático antisemita. ¿Era Darlán patriota u oportunista? Nunca me interesó averiguarlo. Me limito a describir los hechos.

Londres había estudiado la posibilidad de un ataque aéreo a Taranto desde 1935 durante la invasión italiana a Abisinia. En noviembre de 1940 esa ofensiva teórica se convirtió en una necesidad inmediata. Su nombre código era "Judgement". Desde que "Billy" Mitchell probara que un acorazado podía ser destruido desde el aire, nunca se había llevado a cabo una operación como "Judgement". 

El "Duce" Mussolini estaba al frente de la más numerosa y moderna marina de guerra del Mediterráneo: la "Regia Marina" (porque Italia era teóricamente un reino). Entre una tercera parte y la mitad de esa fuerza de superficie se encontraba fondeada en la base de Taranto el 11 de noviembre de 1940. Las principales unidades comprendían seis acorazados, nueve cruceros pesados, siete cruceros ligeros y trece destructores.

Desde la derrota de Francia las comunicaciones marítimas eran muy difíciles en el Mediterráneo y tanto Roma como Londres mantenían una tensa posición defensiva. Los italianos no querían exponer sus flamantes acorazados y los británicos no podían perder el control de las comunicaciones entre Gibraltar y el Canal de Suez. Por eso fueron estos últimos los primeros en "romper el hielo" con el ataque aéreo a Taranto.

Cunningham contaba con una fuerza numéricamente inferior de dos cruceros pesados, dos ligeros y cuatro destructores, pero también el nuevo y excelente portaaviones Ilustrious que llevaba en su cubierta 24 biplanos "Swordfish" capaces de lanzar bombas convencionales, o un torpedo de 1,600 libras. El Swordfish era una máquina obsoleta, pero tanto en el Mar del Norte como en Noruega había probado que aún podía ser my  útil.

"Judgement", a diferencia del raid en la Bahía del ataque a Pearl Harbor no fue un evento trascendental. No puede compararse una acción que forzara la mano de Estados Unidos a romper lanzas por el bando aliado, con otra que solamente cambiara el balance estratégico del Mediterráneo a fines del año 40.

Sin embargo, "Judgement" tuvo éxito total en su propósito de neutralizar el poderío naval italiano en ese teatro de guerra mientras que el asalto a Pearl fracasó en su propósito de liquidar a la Armada de Estados en el Pacífico.  Irónicamente, el fracaso del "Sol Naciente" en Hawaii fue no poder hundir a los portaaviones americanos, mientras que el éxito en Taranto fue alcanzado por un solitario portaaviones, pero "the state of the art": el HMS Ilustrious.

A las nueve pm del 11 de noviembre despegó la primera oleada de "Swordfish" de la cubierta del Ilustrious, cada biplano portando un mecanismo que hacía posible la estabilización horizontal de su proyectil al chocar con el agua y así evitar que continuara verticalmente hasta el fondo, a solo 12 metros de la superficie. Algunos biplanos llevaban bombas convencionales

Los italianos fueron totalmente sorprendidos. Ni siquiera usaron los reflectores. Las instalaciones antiaéreas, muchas y buenas, tuvieron un éxito muy marginal. La primera oleada de biplanos contaba con doce unidades, pero una de ellas tuvo que regresar por  serios fallos mecánicos. Los once restantes hicieron cuánto daño era posible, con la única pérdida de un Swordfish y su piloto.

La segunda oleada atacó con nueve biplanos en la madrugada del día 12. En esta ocasión los británicos perdieron otro Swordfish. Cuando se disipó el humo negro, sin embargo, cuatro acorazados y otras tantas unidades de superficie habían recibido tan severos daños que tomarían largos meses de reparación, uno entre ellos aún se reparaba al final de la guerra. "Judgement" fue un incuestionable éxito

El Almirante Íñigo Campeoni, Jefe de la Regia Marina en el Mediterráneo mudó el remanente de su armada para el puerto de Nápoles. Los italianos todavía permanecieron activos en esas aguas, pero ya no era el "Mare Nostrum".

Había entre los interesados en esa acción bélica algunos que tomaron cuidadosa nota de la misma. Entre ellos el Almirante Isokuro Yamamoto, quien estaba convencido que solo un masivo ataque aéreo en Hawaii podía liquidar a la Marina de Estados Unidos en el Pacífico. Menos de trece meses más tarde el talentoso Yamamoto atacaría la Bahía de las Perlas. El ensayo fue cortesía del Almirante Cunningham de la Royal Navy.

 

 

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