





Hugo J. Byrne








Félix J. Hernández




Hugo J. Byrne















LAS APARIENCIAS TRAS LA GESTION DE LA IGLESIA






SE QUITAN LA CARETA Y ENSEÑAN LA FEA CARA COLABORACIONISTA














FIDEL CASTRO QUIERE EL NOBEL DE LA PAZ

FLORENCIA, UNICA, ESPLENDIDA E INOLVIDABLE

EN CUBA LA DIALECTICA DE UNA IGLESIA SANTA Y PECADORA

Castro se quejó de haber sobrevivido “en muy malas condiciones físicas” y también le dijo a la reportera que “no sólo tuvo que aprender a caminar, sino también, a sus 84 años, debió volver a aprender a escribir”. “Imagínate. Un tipo de mi altura pesando 66 kilos”, agregó Castro.
El periódico mexicano La Jornada, en cuanto a Cuba se refiere, en ocasiones resulta una especie de órgano oficial el Partido Comunista de Cuba. La Jornada es el más poderoso diario de izquierda de México y el paradigma de la mayoría de los que simpatizan con esta corriente política; aun de los que confunden o quieren confundir la izquierda con las dictaduras. El Partido de la Revolución Democrática (este nombre parece indicar que hay revoluciones que no son democráticas), es uno de conectores principales de La Jornada, y alberga en sus filas tanto a nivel de base como de Congreso, a un buen número de castristas. Son castristas que han llegado al poder en el Distrito Federal y otras entidades gracias a elecciones libres. Paradojas.
La directora general de La Jornada es Carmen Lira. Ella y su periódico se dan el lujo de criticar constantemente al Gobierno Federal, del cual son oposición. Pero la señora Lira siente una simpatía que raya en la veneración por Fidel Castro, lo cual, por si alguien tiene dudas, ha quedado demostrado en la edición del citado diario del pasado 30 de agosto, donde bajo el título “Llegué a estar muerto, pero resucité”, el diario publica una entrevista a Castro realizada por la propia directora de éste. Esta es la primera entrevista a un medio impreso que concede el dictador cubano. Y duró cinco horas, “incluido el almuerzo”, afirma Lira.
Veneración, decía, resume el espíritu de la entrevista, amén de algunas erratas y solecismos. Desde el título se nota algo sobrenatural o místico. Hasta ahora el único resucitado era Jesucristo; Fidel Castro viene a ser el segundo. “Llegue a estar muerto, revela con una tranquilidad pasmosa”, dice la entrevistadora que le dijo Castro, quien, además, según ella, llegó a pesar 66 kilogramos. “Imagínate –le dijo el tirano a Lira–: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos”. Pero ya lo peor pasó: “Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo sin ayuda”. Esto reconforta a la directora de La Jornada, quien se lamenta de que “Lo que no consiguió en 50 años su enemigo feroz (bloqueos, guerras, atentados) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo”. Y agrega la periodista mexicana que, cuando el 31 de julio de 2006 se hizo pública la renuncia “del máximo líder de la Revolución Cubana” “la conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores, y puso en estado de alerta al poderoso vecino del norte”. Esto a mí no me consta, no me llegó conmoción alguna de los cubanos residentes en la Isla ni supe de ningún festejo en la Casa Blanca. Pero si la señora Carmen Lira lo afirma debe tener la información correcta.
En la entrevista estuvieron presentes, además de la entrevistadora y el entrevistado, “Dalia, su inseparable compañera (…) dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores”. Es bueno saber estas cosas, supongo, para uno tener una idea de cuál es el estilo de las entrevistas en los búnkeres.
Me imagino que como la conversación fue tan extensa, la señora Carmen Lira utiliza mucho el yo narrativo. Así sabemos que el “magnífico equipo médico que asistió a Fidel Castro” “puso a prueba la calidad de la medicina cubana”, pero que también “ha contado su voluntad [la del dictador vitalicio] y esa disciplina de acero que se impone siempre que se empeña en algo”. No hay dudas, la directora de La Jornada conoce bien a su ídolo. Otra información interesante es que cuando el obseso de Birán se cayó por primera vez se debió a “que no hice el calentamiento debido, antes de jugar basquetbol”. “Luego –aclara la señora Lira– vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua (sic) del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza”. En esta caída influyó, según el longevo tirano, “que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon”.
–Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? –pregunta la entrevistadora y el “hombre más importante de la Revolución cubana (…) rozagante y vital” le responde mientras “sonríe divertido”: “Con un mundo como de locos… Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periódicos, y que no hay quien entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo”.
Enfatizo que estas entrevistas con jefes absolutistas, cuando están concedidas a personas que los aman y a quienes ellos aman, como es el caso, son muy ilustradoras. Así sabemos que el gran traidor de la revolución que él mismo llevara a cabo, hoy día “comienza la tarea de acumulación informativa cotidiana (…) desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, la garganta profunda de Internet, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo navegante está trabajando”. Sin dudas asombroso. Creo que con estos datos obtenidos, la señora Carmen Lira envía un buen mensaje a aquellos que piensan que su venerado es mortal.
–¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? –le dice Castro a Lira “mientras se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio” –. Internet ha puesto en manos de nosotros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Se acabaron los secretos, o al menos eso pareciera.
Puedo adivinar lo que están pensando quienes han leído hasta aquí. Pero se equivocan: “el poder de la comunicación ha estado, y está, en manos del imperio y de ambiciosos grupos privados que hicieron uso y abuso de él. Por eso los medios han fabricado el poder que hoy ostentan”, le aclara el gran megalómano a la periodista mexicana, y –digo que quienes piensen lo que están pensando se equivocan– agrega: “la navegación [en Internet, en Cuba] es como si se hiciera en cámara lenta”. “Por la negativa rotunda de Estados Unidos a darle acceso a Internet a la isla, a través de uno de los cables submarinos de fibra óptica que pasan cerca de las costas”. Esta es la razón, lectores, no la que ustedes estaban pensando. Y es la razón además de que sólo tengan acceso a la red académicos, periodistas, cuadros del Gobierno, etc. Pero según le comenta el orate nuclear a la señora Lira, habrá una solución: se está llevando a cabo una obra que consiste en tender un cable submarino desde el puerto de La Guaira, en Venezuela, hasta las cercanías de Santiago de Cuba. Y aquí sí quiero yo dar mi opinión: ¿serás gratis para la población la Internet el día que esta obra se concluya? ¿Sabrá la señora Carmen Lira que un ingeniero, un médico, un profesor universitario no gana ni siquiera 400 pesos mexicanos al mes?
Bueno, como a una novela, a una entrevista no se le puede exigir que mantenga la tensión todo el tiempo, hay sus remansos, sus momentos de relativa baja en la creatividad. Nos avisa la directora de La Jornada que el formidable poseso está trabajando en “la conformación de todo un movimiento antiguerra nuclear”, porque “Fidel nunca ha podido resistirse a los retos”, de modo que “Tenemos que movilizar al mundo para persuadir a Barack Obama, presidente de Estados Unidos, de que evite la guerra nuclear. Él es el único que puede, o no, oprimir el botón”, afirma el maniático caribeño. Y agrega la señora Lira que “Fidel cuestiona y hace una exposición escalofriante”, “¿Tú sabes –le dice el dictador cinco estrellas a la periodista– el poder nuclear que tienen unos cuantos países en el mundo en la actualidad, comparado con el de la época de Hiroshima y Nagazaki?”. Él mismo se contesta: “¡Cuatrocientas setenta mil veces más!”. Bien, ya decía yo que es imposible mantener el interés a lo largo de una larga entrevista. Sin embargo, hay un dato que puede mejorar la intensidad narrativa: “Esta barbaridad puede producirse en cosa de unos días, para ser más precisos, el 9 de septiembre próximo”… dice él… a la señora Lira.
Cada cual que saque sus conclusiones. A mí sólo me resta decir que conforme el desconocimiento de la ley no exime de la comisión del delito; de la misma manera, se haya alabado a un déspota por candor o por abyección, esa cuenta se debe.

que ir por ahí gritando sus sermones. Como ven, la diferencia no es gran cosa; en cambio las similitudes sí lo son. Él, como aquéllos, advierte de las culpas humanas; él, como aquéllos, anuncia el inminente Armagedón que en este caso será el casi inevitable holocausto nuclear; él, como aquellos, avisa que los jinetes de ese Apocalipsis actualmente son los capitalistas, imperialistas y poderosos del mundo de la política y, sobre todo, del dinero.
Y entonces le cae del cielo editorial de los bestseller lo que ha colmado su cabeza ya bastante saturada de truculencias diabólicas y seniles (algunos recuerdos propios incluidos): El delirio conspirativo (ojo al dato) del escritor ruso Daniel Estulin: La trilogía sobre el Club Bildelberg. Aunque Fidel Castro comenta específicamente el titulado “Los secretos del club Bildelberg”. Libro que sugiero a todo aquel que guste de la literatura fantástica de espionaje y grandes e insólitas conspiraciones planetarias que partan de algunos hechos reales. (Supongo que los dos restantes van de lo mismo, pero no los he leído.) Y lo hace (comentarlo o, más bien, citarlo) en una larga “reflexión” que publicó en dos partes titulada EL GOBIERNO MUNDIAL que, aunque sea para que se entienda mejor lo que voy diciendo, vale la pena ojear.
El texto en cuestión se abulta (algo que también le ocurrirá un poco a éste, lo lamento) por lo dicho: la cantidad de citas. Hecho que de pasada viene a demostrar dicha fascinación y que por lo mismo, ya que se aparta del universo estrictamente literario (es decir, del disfrute intelectual), debería hacer saltar las alarmas.
Para abreviar (puesto que no tengo el tiempo ni las condiciones materiales que el “profeta” en cuestión), diré solamente que dicho libro presenta al club Bilderberg como el Gran Poder en la Sombra. Según el autor estos señores y señoras se reúnen, como dije, en la sombra y allí deciden qué guerra comenzar; qué cantidad de droga y por dónde deben introducirla, en qué sitios para ganar qué cantidad de dinero en paralelo con las mafias que sí se saben; qué The Beatles deben formar y promocionar y qué Theodor Adorno deberá escribirles las letras de las canciones que cambiarán la visión del mundo de qué juventudes a “atacar” (en este caso básicamente la de EE UU); qué medios de comunicación deben “lavar” qué cerebros y hasta qué “detergentes” y en qué proporciones deben utilizarse. En resumen, viene a decirnos que estos señores constituyen el verdadero Gobierno Mundial; un Gobierno lógicamente siniestro cuyo ideal es una sociedad ecuménica que funcione con los valores del egoísta y despilfarrador capitalismo y que, por el poder y la inteligencia que el autor les atribuye, es más bien una especie de Dios. ¡Perdón! De Diablo.
Su acusación (porque de tomarlo en serio de eso se trata) viene respaldada por las declaraciones o los documentos de una serie de supuestos ex; de espías; de otro que lo cita en el bar de un hotel con una carpeta hinchada de documentos que se suponen auténticos y que pone en sus manos, así, por las buenas; de algún individuo que dice contar con Autorización “Q” ( que, explica el propio Estulin, es ésa que permite “el acceso a documentos relacionados con energía atómica, datos restringidos, datos anteriormente restringidos e información de seguridad nacional de nivel secreto y alto secreto”); de… gente y documentos así . Y el resto son sospechas, especulaciones, deducciones que el ruso extrae a partir de esos factores que, claro está, el lector difícilmente podrá contrastar.
De modo que el señor Estulin lo que hace es simplificar a su modo el mundo y desvelar dónde, con precisión milimétrica, él cree haber localizado, hoy por hoy, el Mal. Lo que pasa es que lo hace del único modo que, periodísticamente hablando, no debe hacerse; un modo que seguramente aprendió en la escuela soviética: Presentándonos ese mundo (que no el mundo) como si viviésemos en un movie western hollywoodense, a través de un libro (recuérdese que me refiero sólo a “Los secretos del club Bilderberg”, el citado más que comentado por Fidel Castro) sospechosamente exacto.
En esas páginas todo acude dócilmente al encuentro. Todo (guerras, grupos musicales, prensa… todo) va, sin la más mínima sombra de duda, con absoluta fe, a la misma única e inevitable conclusión. Lo que por fuerza me trae a la memoria una idea de Ortega y Gasset que creo encontré en su obra “Ideas y creencias”. Dice el filósofo: “…sólo puede ser exacto lo fantástico”.
Mas lo que realmente completa el plato es esa fascinación que ha despertado en el alucinado “profeta” de la isla, inmerso, según todos los indicios, en intentar reunir méritos para el Nóbel de la Paz, que hasta eso (en este mundo nada exacto) es posible. Intento que da un producto del más descar(n)ado cinismo. Porque eso, la palabra cinismo, es la que salta a la maquinaria de las neuronas de cualquiera, por desbarajustada que esté, al enfrentarse con esas “reflexiones” más bien citas del dictador “resucitado”; en esas citas de las cuales transcribo las siguientes:
“Los nazis habían utilizado intensivamente la propaganda radiofónica como instrumento de lavado de cerebro y la habían convertido en un elemento integral del Estado fascista. Este hecho fue observado y estudiado por las redes del Tavistock y utilizado extensivamente en sus propios experimentos. El objetivo de este proyecto (…) era programar una cultura ‘musical' de masas como una forma de control social masivo.”
“…en Estados Unidos y Europa, se utilizaron los grandes conciertos de rock al aire libre para frenar el creciente descontento de la población.”
“…Un mundo feliz , es un borrador (encargado por varios consejos mundiales) para un auténtico mundo socialista futuro bajo un gobierno único o, como su mentor fabiano, H. G. Wells, dijo y usó como título de una de sus populares novelas, un borrador para El Nuevo Orden Mundial…”
“…los principales éxitos vendidos a voluntad a una población desmoralizada en favor del fundamentalismo fanático de un grupo de hombres que no responden ante nadie y que buscan el poder absoluto al precio de la dignidad del hombre moderno, denigrado, humillado y despreciado por los poderes combinados del aparato de manipulación y el lavado de cerebro de Bilderberg-CFR-Tavistock con su equipo de científicos, psicólogos, sociólogos y científicos de la nueva ciencia (New Age, misticismo, etcétera), antropólogos y fascistas decididos a recrear un nuevo Imperio romano.”
“El espectador que sufre el lavado de cerebro sólo tiene la ilusión de que conserva la capacidad de elegir, al igual que un drogadicto cree que controla su adicción en lugar de que ésta le controla a él.”
“ Historia de la implicación de Estados Unidos en el tráfico de narcóticos :- “A diferencia de lo que los libros de historia nos han contado durante años, el nefasto narcotráfico no es territorio exclusivo del estamento criminal, a menos que por estamento criminal entendamos a algunas de las familias más importantes de la historia de Estados Unidos, conocidas como el establishment liberal del Este, cuyos miembros dirigen ese país desde la oligarquía a través de un sistema de gobierno paralelo conocido como Club Bilderberg…”
“Debo admitir que cuando las cosas se ponían mal, siempre confiaba en los antiguos funcionarios soviéticos. Algo intrínseco en ellos hacía que no se fiaran de Occidente y no se dejaban comprar fácilmente, al contrario de lo que los periódicos de masas y los informes de prensa quieren hacer creer.”
“ MATRIX: Bases de Datos y Programa de Conocimiento Total de Información” :- “ Por lo general resulta mucho más fácil alcanzar un acuerdo si no hay oyentes. No es una cuestión de secretismo, sino de la capacidad de actuar de una manera más eficaz.
NEIL KINNOCK
comisario de la Unión Europea y miembro del Bilderberg”
Hasta aquí las citas de las citas que hizo el “profeta” del libro en cuestión. Ahora cito al propio Fidel Castro, que concluye: “Es terrible pensar que las inteligencias y los sentimientos de los niños y los jóvenes de Estados Unidos son mutilados de esa forma. Hay que luchar ahora para evitar que sean conducidos a un holocausto nuclear, y recuperar todo lo que sea posible su salud física y mental, e idear las formas en que los seres humanos sean liberados para siempre de tan terrible destino”.
¿Por qué tildo a Fidel Castro de cínico, si él sólo ha pecado (si eso es pecar) de la susodicha fascinación y, en consecuencia, de haber publicado esas citas? La razón es muy sencilla: porque éstos y otros párrafos que el señor Estulin escribe refiriéndose al club Bilderberg podrían trasladarse, uno por uno, a ese otro club aún más ultrasecreto y siniestro que formaron la URSS y el llamado campo socialista, y que aún forman los subsistentes regímenes “comunistas”; entre ellos, y de manera destacada, el cubano.
El “lavado de cerebros”; la manipulación de las masas, y no sólo las juveniles, a través de la música y de la educación y de la cultura y de la desinformación; la “confianza” en los antiguos funcionarios soviéticos; los vínculos gubernamentales con el tráfico de drogas; el secretismo… describen el modus operandi del totalitarismo castrista. Más que el del club Bilderberg que, como quiera que sea, tiene que vérselas con la libertad de expresión, de información, de movimiento, de asociación… tiene que vérselas con la democracia. De la que, por cierto, el propio Estulin se sirve para llenarse los bolsillos con libros como el que nos ocupa.
Pero son los hechos posteriores, como siempre, los que nos desvelan el resto de los “secretos”, y no precisamente del club Bilderberg. En su canal Facebook Daniel Estulin escribió hace apenas unas horas lo siguiente: “Estoy en Cuba. Hoy me reuní con Fidel Castro. La reunión duró unas 3 horas, comida incluida. Entre muchos temas abordados, le trasmití un mensaje en privado de parte de Meta Grupos, compuesto por agentes del mundo del espionaje sobre la situación en que se encuentra el mundo y el papel que el Comandante aún puede jugar para ayudar en la lucha. Dentro de poco, sacaré mis primeras impresiones de Cuba”.
Podría terminar con esto que, aunque lo parezca, no es una broma; y que no sólo se explica por sí mismo, sino que de paso explica el resto. Pero esta vez prefiero hacerlo con una foto extraída de ese mismo canal, aunque sólo sea por lo que sabemos vale una imagen. Y porque esta imagen (al igual que el texto que antecede) nos traslada de golpe a ese club al que evidentemente el escritor ruso busca pertenecer con el aval de esos libros en contra del otro: el club La Habana. ¿O debiera decir el club Fidel Castro?
Y ahora la imagen: Fidel Castro y Daniel Estulin en La Habana Publicado el 27 de agosto, 2010 por Yohandry Fontana
Abel Germán, Valencia, España, septiembre 5 -- Este verano Fidel Castro ha estado muy activo. Ha sido como una resurrección; la segunda, porque la primera, según él, fue cuando sobrevivió a la enfermedad (secreto de Estado) de hace cuatro años. Pero hay algo extraño en ese retorno que la prensa suele interpretar de un modo también extraño. Y es
que el hombre se nos ha reaparecido como profeta al más viejo estilo: el apocalíptico; y completamente enajenado de los problemas de la Isla que, como sabemos, en general llevan su firma; algo que la prensa (y de ahí lo extraño) no siempre asume de la forma más atinada. Se nos ha reaparecido así, digo, sólo que ahora (a diferencia de los antiguos profetas), él no tiene
Llama la atención el uso de las palabras “calvario” y “resucitado” en contexto donde la curia diocesana relanza sus pedidos de reconciliación con los comunistas y cese del embargo comercial contra ellos, en tanto que el consejo de laicos de La Habana convoca a un foro político del cual excluye a todo anticomunista residente en Cuba o en el extranjero. ¿Casualidad?
Volviendo a las tribulaciones de Fidel Castro recuerdo mi estancia en la prisión 1580, ubicada en el municipio capitalino San Miguel del Padrón, donde a principios de 1996 era diario el fenómeno de reclusos cayendo desmayados por hambre. Cuando sus cabezas sonaban contra el suelo como cocos secos otros presos eran obligados por los carceleros a cargar a los desmayados hasta la enfermería donde los acostaban para que volvieran en sí, único tratamiento disponible para esos desnutridos.
En contraste, Castro admite “me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto, aprendo”.
Una versión corre por la capital cubana de boca en boca. Según ella en el Instituto de Biotecnología existe hace años un departamento especial cuya tarea única es “levantar al comandante en jefe a cualquier precio”. Se habla además de células madres, nanotecnología, procedimientos científicos aún en fase experimental y, por supuesto, de decenas de millones de dólares imperialistas.
Entretanto el criminal sistema penitenciario del Partido Comunista aniquila tanto la salud física como mental de presos políticos y comunes. Vuelvo a rememorar mi estancia en la 1580 así como en los penales Combinado del Este y Micro Cuatro. Nunca podré borrar de mi mente las imágenes de aquellos presos caquécticos, ni la barraca donde confinaban a los más desnutridos para darle doble ración de salcocho por 30 días y luego regresarlos para que se desnutrieran nuevamente debido a la inhumana ración de alimentos. No podré olvidar como rasuraban cientos de confinados con la misma hoja de afeitar, las plagas de piojos, las legiones de ratas comiéndose las pocas pertenencias de los confinados, las invasiones nocturnas de cucarachas, la falta de agua en los baños desbordados de heces, los colchones de malangueta (yerba silvestre) que no alcanzaban para todos, los ayes de reos con flemones por dientes podridos, los
funcionarios penales robándose los escasos suministros de la cárcel. Tampoco olvidaré aquellas víctimas que tuvieron sexo anal por un vaso de azúcar y oral por cuatro cigarrillos, ni a quienes se endrogaban con las pastillas que los guardias vendían en la bolsa negra carcelaria.
¡Y Fidel Castro se queja porque bajó a 66 kilos, ahora subió a 86, y ha podido caminar solo 600 pasos sin bastón ni ayuda! ¡Qué cobardía la del comandante en jefe de los comunistas!
Mi vecino que veía esto preguntó, si la foto tenia 10 años y al contestarle que era reciente, se rió y me dijo: “¡Coño, compadre! este lo que es un descarao, se parece a Gerardo el espía. Enfermo estaba el rubio de la silla de ruedas”. Se refería a Ariel Sigler Amaya.
Luego en Miami, una jovencita explicaba entre sollozos lo “mucho” que Juan Juan había sufrido en Cuba. Los sufrimientos de J.J se redujeron a que tras la muerte de su padre, se le arrestó domiciliariamente, sin privarlo del whisky preferido, ni del auto ni de la comida que comió desde que nació. ¡Tremendo castigo!
Conocí a J.J cuando desesperado por salir de Cuba se acercó a un hermano, más bondadoso que Cristo y le pidió que le publicara algunas cosas sobre el régimen. En el criterio de un avezado especialista literario, poseedor de la lengua más corrosiva de toda la prensa nacional independiente, la obra podría servir sólo para espantar ratones y cucarachas. Pero mi hermano decidió ayudarlo y lo hizo. Parece que Miami tiene poco que vender sobre Castrolandia, desde que se acabó la huelga hospitalaria de Fariñas.
Seria bueno ahora que J.J está en Miami, que los periodistas Gloria Ordaz y José Alfonso Almora le preguntaran sobre esto. Seguro me acusa de agente del G-2. Ahora me entero que JJ firmó una carta promovida entre otras ilustres personalidades, por Marta Beatriz Roque. El caso fue que recién llegó, se retractó de haberla firmado y ahora, hasta dice que lo engañaron. Son tantos los falsarios, que parte el alma y desfigura el rostro.
Esto me dio la idea que a continuación propongo al cura Ortega, no a la Iglesia Católica de Petit, Meurice, Siro y otros dignos prelados. La idea aportaría a este cura, publicidad, activistas y un dinerito extra como el que “luchan” los ¿bautistas? Raúl Suárez y Lucius Walker, con cuanto bobo se pone a mano.
Además, abriría el camino a miles de almas que se han sacrificado contra el castrismo tanto como J.J. Ábrase un fondo y mediante dádivas generosas a la obra de este prelado y por la salvación de sus almas, que se dé la oportunidad de donar algo, a la beatífica obra del Padre Ortega.
Pero primero dos saludables consejos.
Primero: Entrevistarse con Gladys Bejerano, Contralor General de la ¿Republica?, para que no lo acusen de corrupto. La cantidad de almas a salvar es tal que hablamos de un dinerito mucho más grande que el “desviado” por el ¿hijo? del general Acevedo, Barbarita “Chanel” Castillo, el Dr. Carlos Dotres, Juan C Robinson y comparsa.
Segundo: Pase por el Dpto. de Misiones en CUBALSE a inscribir, la Sección de Intereses del Padre Ortega o SIPO, que al decir de la población, funciona mejor que la Sección de Intereses de Norteamérica o SINA.
Piense que esto también puede convertirse en un proyecto, que en unión (of course) del también católico, San Eusebio Leal de la Habana Vieja, facilite la reconstrucción de las iglesias que languidecen en todos los pueblitos y barrios de Castrolandia (siempre que se contrate a la constructora Puerto Carenas).
Quien sabe si puede abrir un Portal WEB y dar una misa por televisión, todos los domingos por la mañana, en sustitución de las “amenas” clases de física quántica del Canal Educativo.
Piense Padre, piense en el presente. Porque para cardenales y gente como JJ, que usan el sacrificio del pueblo y de gente verdaderamente valiosa, para salir en anodinos canales locales y vender una imagen ridícula, el futuro no existe.
Como estamos en seráfico ambiente, terminaré con una cita de la epístola de Santiago “Pero pida con fe, no duden nada; el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense pues, quien tal haga, que recibirá cosa buena del Señor”.
Paulino Alfonso, Periodista independiente, palest44@yahoo.com , Primavera Digital, septiembre 5 --
La bloguera Yoani Sánchez tomó un video al partir Juan Juan rumbo a Cancún, pero según Mario Vallejo, el locutor del Canal 23, este carecía de calidad para ser exhibido.
legítimo y, en ocasión es, necesario. Pero no es así cuando la réplica se convierta en un contraataque, en insultos o con descalificaciones, ni es válida la justificación cuando se argumente con falacias y dobles intenciones, como ha sido el caso de la respuesta dada por la revista Espacio Laical en un editorial titulado “La mediación deberá seguir su curso inalterable”.
Espacio Laical en el ejercicio de su derecho a la réplica califica la crítica contenida en la carta al Papa “por sus hipótesis de fondo y por las serias objeciones a las intenciones del Episcopado, (como) el más serio ataque público vertido contra nuestros Obispos…”, pasando de inmediato a justificar la mediación como “un quehacer evangélico que ha buscado, en la medida de lo posible, la atenuación del dolor y del sufrimiento de un grupo de cubanos que se encontraban en prisión, así como de sus familiares”. Argumentos que pueden ser aceptables como réplica y justificación. Agregando a continuación que el Episcopado puede enorgullecerse por “su independencia y autonomía respecto a centros de poder localizados dentro y fuera de Cuba”; algo que pudiera ser cuestionable dada las condiciones que durante medio siglo han marcado las relaciones Iglesia/Estado; pero en definitiva nada que objetar a este planteamiento. Es la opinión de la revista.
Sin embargo, es necesario definir conceptos sobre todo con respecto a lo que el editorial señala cuando dice que “para que cobre vida un proceso de“conciliación” entre cubanos no depende esencialmente de la voluntad de la Iglesia, sino de las actitudes de los actores políticos implicados, que deben abdicar de pretender el aniquilamiento del otro”.
Durante más de 50 años ha sido el gobierno castrista el que se ha empeñado
en una línea de aniquilación del contrario. Lo demostró tras la caída de
la dictadura batistiana. Condenó al paredón a cientos de antiguos
militares y policías, culpables o no de crímenes contra la vida de
aquéllos que durante la insurrección optaron por el terrorismo, y aplastó
en las prisiones a muchos funcionarios del antiguo régimen sin ninguna
vinculación con los cuerpos represivos. Inspirado en las ideas marxistas
estalinistas desató la lucha de clases pretendiendo aniquilar a la
burguesía criolla lanzando contra los miembros de esa clase un ataque
feroz de desprestigio, acoso y represión.
Condenó a largos años de prisión a los activistas de las organizaciones que se oponían al avance del comunismo en el país. Ha recurrido a la pena de muerte para intimidar a sus opositores. Le ha endilgado a sus oponentes ideológicos títulos peyorativos y descalificadores, denominándoles “gusanos”, mercenarios, anexionistas y traidores. Intentó eliminar los credos religiosos, principalmente el de la Iglesia católica, enviando a campos de concentración (UMAP) a muchos que no renunciaron a su Fé, acosando a otros y convirtiendo a muchos más en ciudadanos de segunda clase.
Persiguió a
sacerdotes, desterrando a otros, nacionalizando las escuelas dirigidas por
religiosos y haciendo actos provocativos frente a los templos y entonando
canciones ofensivas contra las dignatarios de la Iglesia como aquella que
rezaba: “Si tu pasas por la iglesia/ y si ves al Cardenal/ tu le dices que
no ponga bombas/ que si lo coge el pueblo/ lo manda a fusilar”, y
terminaba con el coro: “¡Abre que voy, cuidado con los curas!”.
La denominada “oposición radical”, perseguida, acosada, espiada, encarcelada no ha pretendido el aniquilamiento de sus victimarios sino la desaparición del totalitarismo que ahoga al país y que al mismo tiempo es la fuente de la intolerancia, la represión y la negación de todos los derechos civiles. De inmediato el editorial pasa de las justificaciones a la descalificación cuando considera “llamativo que sea la oposición radical, que jamás ha trabajado en la construcción de un escenario para un posible diálogo político con el Gobierno
cubano (más bien todo lo contrario), la que le recrimine semejante asunto a la Iglesia. Asumir esas actitudes que favorezcan el diálogo y el consenso entre nacionales no implica solo al Gobierno, sino también, y sobre todo, a quienes se le oponen. Nadie está capacitado para pedir al adversario, lo que él mismo no es capaz de dar”.
Justificar el diálogo de los jerarcas de la Iglesia con los representantes de la intolerancia y la represión alegando que la oposición “jamás ha trabajado en la construcción para un posible diálogo político con el Gobierno” es una falacia inaceptable. El Gobierno jamás ha reconocido a la oposición política. Negar empecinada y paranoicamente el reconocimiento a los opositores, como hace el gobierno de los Castros, no permite “la construcción de un escenario para un posible diálogo”. El diálogo sólo es posible cuando las dos partes se reconozcan como iguales. El Gobierno no admite diálogo con los que denomina “agentes de una potencia extranjera”.
El diálogo con la oposición lo lleva a cabo el Gobierno a través de los oficiales de la Seguridad del Estado basado en amenazas y amparado tras el poder coercitivo del Estado. No es la oposición la que tiene que dar el primer paso para crear las condiciones propicias para un diálogo franco y abierto; es el Gobierno, aceptando primero, que existe esa oposición y reconociéndole su derecho a ser un legítimo interlocutor en los destinos políticos del país.
¿Por qué el editorialista le impone la obligación a la oposición de buscar los medios para favorecer el diálogo, como claramente se desprende de la locución adverbial “sobre todo” que significa “principalmente”, cuando afirma que asumir una actitud que favorezca al dialogo con el Gobierno le corresponde no solo a este sino “también, y sobre todo, (…) a quienes se le oponen”? ¿Por qué tiene que ser principalmente la perseguida y difamada oposición la que tenga que asumir la actitud de favorecer el diálogo?¿Quién es el represor? ¿Acaso la oposición?
¿Qué se puede decir de esta joya de retórica malintencionada que enarbola el editorialista de Espacio Laical? “Según nos han informado fuentes cercanas a la disidencia interna, la “iniciativa” de una carta firmada por opositores cubanos y dirigida al Santo Padre se gestó fuera de Cuba, y nos aseguran que fue concebida como combustible para lograr deslegitimar el actual proceso”.
El indignado editorialista carente de argumentos para rebatir la carta de los opositores dirigida al Papa, hace uso de uno de los infundios preferidos del Gobierno contra los opositores. La carta dirigida al Papa, asegura, “se gestó fuera de Cuba” y dirigida a “lograr deslegitimar” la mediación del Episcopado de La Habana. Para Espacio Laical, al igual que para los altos personajes del castrismo, la oposición no es capaz de tener iniciativas propias y actúa como papagayo de “redes políticas internacionales” a las que está conectada. Como bien ha hecho observar Lucas Garve en un artículo titulado “Los hijos de la Fé”, esta afirmación “revela un tinte al programa Mesa Redonda, cuando implica a los firmantes con un léxico ya muy gastado por la propaganda política de la media nacional, al utilizar vocablos y sintagmas que son símbolos empleados por los medios gubernamentales para desprestigiar, deslegitimar, estereotipar negativamente a quienes se atreven a decir algo diferente y exponer sin tapujos sus ideas”.
Para apoyar su tesis “original” el editorialista de Espacio Laical se apoya en supuestas “fuentes cercanas a la disidencia interna”; es decir no son fuentes dentro de la disidencia sino “cercanas”. ¿Cuáles son esas fuentes? La indefinición de esas “fuentes cercanas” da pie para la suspicacia y libremente pueda uno pensar que esas fuentes provienen de Villa Marista.
Pero hay algo más; se intenta negar la influencia significativa que en el
llamado proceso de mediación jugó la presión internacional conmovida por
el sacrificio de Orlando Zapata Tamayo, por el acoso dirigido contra las
Damas de Blanco: “Fuerzas cubanas asentadas dentro y fuera de nuestras
fronteras geográficas, conectadas a redes políticas internacionales, han
intentado hacer ver que la liberación de los presos por motivos políticos
ha sido el resultado de la “presión internacional” y de la “lucha” de la
disidencia interna; no de la moderación y de la disposición al diálogo
entre actores sociales y políticos. Es posible que dicha presión haya
podido tener alguna influencia. No obstante, sería iluso pensar que esta
haya sido su causa eficiente. La presión ha estado presente por más de 50
años y no ha logrado cambiar nada”.
Espacio Laical confunde el efecto con la causa cuando rechaza que la “liberación” de los presos “por motivos políticos” se consiguiera gracias a la presión internacional (que entrecomillas) y a la lucha (que también entrecomillas) de la disidencia interna. Digamos, en primer lugar, que en base al Derecho, no se produjo liberación alguna, sino un cambio de medida cautelar, el destierro en lugar de la condena a prisión. En segundo lugar los “liberados” no eran “presos por motivos políticos”, sino presos por motivos de conciencia que de ningún modo atentaron contra los derechos del Estado; ejercían sólo su derecho a discrepar, a disentir a exponer sus ideas y a defender los principios sobre los cuales se funda el estado de derecho.
La intención de disminuir la influencia de la oposición y la disidencia interna, de sus esfuerzos por la democratización del país lo demuestra el peyorativo entrecomillado con que expresa su desprecio por la lucha que en condiciones muy desiguales desarrollan los grupos opuestos al totalitarismo castrista.
Como bien apunta Lucas Garve en el artículo ya citado: “No reconocer que el sacrificio de Orlando Zapata Tamayo acrecentó la presión internacional por la liberación de los presos políticos y la condena al régimen por la violación de los derechos humanos; no admitir la incesante campaña de la oposición interna por la liberación de los prisioneros; ni la admirable posición de las Damas de Blanco por la libertad de sus esposos e hijos, significa negarles visibilidad, borrarlos del panorama de la contingencia”.
Fue la presión internacional, motivada principalmente por la muerte por inanición de Orlando Zapata Tamayo, la causa eficiente para que el gobierno de Raúl Castro decidiera buscar un interlocutor “aceptable” que le permitiera encontrar una solución a la crisis que fuera satisfactoria para sus intereses, algo bien distante de una sincera moderación y un sincero interés de diálogo por parte del régimen castrista.
Y no contento todavía con sus ataques virulentos, sus planteamientos de doble sentido y su afán de justificaciones, el editorialista ofrece su muy 0 personal interpretación del contenido de la crítica carta ofreciendo sólo afirmaciones sin demostraciones. En este sentido, señala, como en un juicio de excomunión y anatema conducido por la Santa Inquisición: “Esta carta responde a la política del odio, que desvirtúa la realidad interna del país presentándola como un escenario binario de buenos y malos…” Cualquiera que haga una lectura desapasionada de la carta de marras, podrá sentirse identificado o no con sus planteamientos; quizá pueda considerar apasionados sus términos, tal vez capte indignación; pero de ningún modo, ni el apasionamiento, ni la indignación son sinónimos de odio. Es posible que el iracundo editorialista haya creído ver odio en las conclusiones que se resumen en el penúltimo párrafo de la carta dirigida al Papa donde se puede leer: “Podríamos hacer de esta epístola una larga demanda una larga lista de demandas, pero solo una es la más importante, que cese el apoyo político de los que representan a DIOS ante los católicos cubanos, a los que se han comportado durante medio siglo como comisionados de Satanás en la tierra”.
Parece ser que el editorialista se indigna, se molesta, ruge furioso porque en la carta se hace un símil del gobierno castrista con la figura de Satanás. ¡Ah, parece que el editorialista falla en sus conceptos teológicos y olvida que en diferentes ocasiones, Jesús denominó a los hipócritas fariseos como hijos de Satanás (por ejemplo Jn 8. 44)! Y Jesús no odiaba. El odio ha sido la tónica e impronta del castrismo; el odio proclamado desde la tribuna de la Plaza de la Revolución acompañado de los reclamos furiosos de ¡Paredón! El odio proclamado por Ernesto Guevara: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal”. Tal vez en algunos sectores de los opositores al castrismo haya manifestaciones maniqueas; pero el maniqueísmo ha sido el argumento fundamental de los usurpadores del poder para distinguir entre buenos y malos; para desvirtuar la realidad cubana; para definir en blanco y negro lo malo y lo bueno, sin matices. Quien no comulgue con sus doctrinas es el malo, al que no se le reconoce derecho alguno; el que exige, parafraseando a Mussolini, “Con la revolución todo, contra la revolución Nada”.
Finalmente, para concluir con sus burdas justificaciones Espacio Laical condena a la oposición por querer restablecer la democracia en Cuba, negándole su derecho, ganado con sufrimiento, marginación y cárceles participar en los destinos del país: “Los sectores que aspiran única y simplemente a derrocar al Gobierno cubano, no pueden ni deben ser los que tengan en sus manos el futuro de Cuba”. ¿Quiénes, pues, según Espacio Laical pueden y deben ser los que tengan en sus manos el futuro de Cuba? Quizá este derecho se lo esté concediendo a los usurpadores del Gobierno; quizá a futuros posibles comunistas reciclados, quizá a los inquisidores de Espacio Laical.
La oposición cubana no aspira única y simplemente a derrocar al Gobierno totalitario; busca más allá, devolverle al pueblo la soberanía que se le ha conculcado para entregarla al Buró Político del Partido Comunista y de hecho depositada en manos de su Secretario General; redimir la economía nacional, que no el embargo, sino la ineficiencia criminal del gobierno la que la ha conducido a la bancarrota, rescatar todos los valores que expresan la cubanía y la dignidad del ciudadano. Poco favor le hace Espacio Laical a la gestión que el Cardenal Jaime Ortega ha conducido con el Gobierno. Sus falacias, su falta de honestidad, en lugar de disipar las dudas sobre la entereza cívica del Cardenal lo que hace es incrementarlas y hacerlas más agudas.
Lázaro González Valdés, ex preso de conciencia, Miami, septiembre 5 -- Fidel Castro revela sus problemas de salud --los cuales calificó de “calvario”- en entrevista concedida a Carmen Lira Saade, directora del diario mexicano La Jornada.
“Llegué a estar muerto”, confesó el Dictador quien le aseguró a la periodista: “Pero reviví (...) estás ante una especie de resucitado”.
sugiero no pasen por alto esta bandera roja.
La Historia confirma que Fidel Castro ha sido, es y será hasta su muerte un mago de trucos con finales impredecibles. Por ejemplo, hay quienes lo dieron por muerto hace unos años y ahora él arremete discursos de tres cuartos de hora y entrevistas de cinco.
También conviene recordar que --mediante el engaño, el mesmerismo social y la violencia-- Castro y su banda mantienen en el poder al Partido Comunista (PCC), neutralizan a la oposición manteniéndola desunida y sin planes efectivos, le dan vida artificial al sistema económico socialista con sueros de capitalismo en dosis cuidadosamente reguladas, entre otras prestidigitaciones ignoradas por esos analistas cuyas proyecciones han sido inútiles para esclarecer el fenómeno destructivo que carcome al pueblo de Cuba.
Se sabe de sutiles pero efectivas conexiones entre funcionarios del PCC y grupos terroristas. Tal podría ser el caso del médico ortopédico Rodrigo Álvarez Cambra quien viaja regularmente a Francia donde tiene contactos con sabe quién, para sabe qué, pues él preside la Asociación de Amistad Cubano Árabe (AACA), grupo pantalla de la inteligencia comunista y marcadamente antisemita.
Por otra parte es notoria la amenaza de Fidel Castro en gira por Irán donde según él arrodillarían al imperio, o sea a Estados Unidos de América.
Obviamente Castro no tiene superpoderes, pero dispone de un servicio de inteligencia que muchas potencias quisieran tener. Esta aseveración se basa en hechos notorios como los de la Red Avispa, Ana Belén Montes y en testimonios de oficiales superiores de la CIA y de la inteligencia militar de EE.UU.
Ahora, después de la resurrección a la palestra, Castro ha estado advirtiendo repetidamente sobre el peligro de guerra nuclear. Unos lo creen demente por senilidad. Otros lo consideran un payaso igual que al venezolano Chávez. Y hasta hay quienes ven en esa predicción un signo de protagonismo en el ámbito internacional.
Recuerdo que en 1996 agentes de la policía política acusaban de terrorista al movimiento unitario Concilio Cubano. Sin embargo el 24 de febrero de ese año quien ejerció el terror fue el PCC cuando hizo polvo en el aire a dos aviones civiles con sus tripulantes. Naves de combate MiG del ejército lanzaron misiles aire-aire contra ellas cual caseta de tiro al blanco de una feria.
Por experiencias de este tipo es que pido ojo avisor con las advertencias de Fidel Castro. De seguro que los hechos no tendrán lugar por donde él señala ni en la forma que los anuncia pero,¡cuidado!, podría cambiar el procedimiento de inteligencia.
De cualquier forma, como no creo en casualidades, ni en aceptación de culpabilidad sin castigo por perseguir homosexuales, ni en don de profecía por boca del Dictador, solo puedo trillar lo antedicho:¡Cuidado con lo que dice Castrodamus!, pues la Historia confirma que los comunistas necesitan del conflicto y de la violencia para sobrevivir. Cuando éstos no existen los crean, y si son débiles los fomentan.
La Catedral de Oviedo
En la capilla barroca de Santa Eulalia se conservan las reliquias de la santa patrona de Asturias. Por una puerta con bellísima decoración del gótico tardío se penetra a la espectacular capilla de Alfonso II, el Casto. Pero lo que más nos impresionó fue La Cámara Santa. Se atribuye la construcción de La Cámara Santa al Rey Alfonso II (791-842). La construcción Real es una edificación de carácter martirial de dos plantas: la Cripta de Santa Leocadia, a la cual se llega desde el claustro, y la capilla superior, dedicada a San Miguel (Cámara Santa), en la cual se custodian las reliquias traídas por los cristianos que procedían del sur de la Península. Está enclavada al sur de la iglesia de San Salvador, construida por Alfonso II, sobre la que se levanta ahora la Catedral gótica, y anexa, por su parte occidental, a la Torre de San Miguel. Fue dinamitada en 1934. Hogaño, tras su reconstrucción, ha logrado recuperar su esplendor. Se pueden admirar varios objetos de gran valor material y espiritual, entre ellos los siguientes.
La Caja de las Ágatas
La Caja de las Ágatas, fue donada por el príncipe Fruela II, hijo de Alfonso III, y su esposa Nunilo en el año 910. El texto del ofrecimiento se encuentra en la base del cofre. Es un suntuoso relicario de madera revestida con láminas de oro repujado, placas de ágata y cabujones. Su estilo decorativo y el tetramorfos rodeando la Cruz de la Victoria, repujado en la solera, apuntan ya la estética mozárabe. En la cara superior de la tapa presenta un broche carolingio reaprovechado.
El Apostolado, está compuesto por seis columnas dobles adosadas al muro, elevadas sobre pedestales y rematadas por capiteles dobles de los que parten tres arcos fajones magníficamente trabajados. Los Apóstoles están tallados en alto relieve en los mismos fustes, adaptados a su forma pero visiblemente caracterizados. El conjunto incluye las cabezas de un Calvario, cuyos cuerpos estaban pintados.
El Santo Sudario
El Santo Sudario, es el lienzo que según la tradición cubrió el rostro de Jesús. Es una de las reliquias más veneradas, objeto de numerosos estudios científicos, como el Santo Sudario de Turín.
La Cruz de la Victoria
La Cruz de la Victoria, es de estilo latino, con los extremos trebolados. Fue ofrendada por Alfonso III y su esposa Jimena en el año 908. Se trata de una cruz-relicario. Fue el estandarte del último monarca asturiano y hoy es el emblema de Asturias. Tiene láminas de oro, esmaltes y pedrería que recuerdan la orfebrería carolingia del siglo IX, y recubre una cruz de madera de roble, que según la tradición es la que Don Pelayo enarboló en la batalla de Covadonga.
La Cruz de los Ángeles
La Cruz de los Ángeles, es la primera y la más delicada pieza de la orfebrería altomedieval asturiana. Fue donada a la Catedral por Alfonso II el Casto en el año 808, quizás con motivo de la consagración de la primitiva basílica de San Salvador. Es de tipo griego con medallón central y alma de madera chapeada en oro. Sus delicadas labores alimentaron la leyenda de haber sido trabajada por los ángeles. Técnicamente se la relaciona con la orfebrería lombarda. Es el escudo de la Catedral y de la ciudad de Oviedo. En los extremos de sus brazos conserva pequeñas cajitas relicarios. El anverso de la Cruz está decorado por 48 piedras preciosas. En el disco central destaca el gran granate oval, así como zafiros, amatistas, rubíes, ágatas, ópalos, etc.
El Claustro de la Catedral de Oviedo.
Al salir de La Cámara Santa se llega al Claustro, el cual posee bellas bóvedas ojivales. De él se pasa a La Sala Capitular, donde se expone la sillería de la Catedral, en nogal negro, obra del siglo XV.
Vale la pena ir hasta la capital de Asturias aunque fuese sólo para visitar su bella Catedral y la espléndida Cámara Santa.
Un gran abrazo desde estas lejanas tierras del Viejo Mundo,Félix José
Félix J. Hernández, París, 5 de septiembre -- Querida Ofelia, la Catedral de Oviedo se construyó entre 1412 y 1565 en estilo gótico flamígero. Sus puertas de nogal tallado son del siglo XVIII. En su interior lo más impresionante es el gigantesco Retablo Mayor de madera policromada del siglo XVII, en el que se relatan los principales episodios de la vida de Cristo.
Por Félix J. Hernández, París, septiembre 5 --
Mi recordada Ofelia,
ya te conté sobre la Catedral y su Cámara Santa, también sobre el
importante Museo de Bellas Artes de Asturias. Hoy deseo escribirte sobre
algunas anécdotas asturianas. Oviedo, es una ciudad alegre, repleta de
comercios, con un importante Casco Histórico y una población amable. Nos
hospedamos durante ocho días en el Hotel Ibis, en el cual Cristina y
María, las dos chicas de la recepción, nos dieron todo tipo de
informaciones no sólo sobre la capital del Principado, sino también sobre
Asturias en general.
Por las calles hay numerosas esculturas de bronce, entre ellas una muy curiosa de Eduardo Úrculo, a la que el escultor llamó Culis Monumentabilis. Quizás en honor de su apellido.
Vimos a un grupo de gaiteros que animaba el desfile de invitados a la entrada de la Catedral. Cuando entraron los novios, un señor cerró las puertas y también las rejas del portal. Me pregunto: si se hubiera producido un incendio, ¿por dónde habría escapado tanta gente elegante?
Frente al Mercado de Fontán se encuentra una casa de embutidos llamada El Rrey del Jamón. Numerosos jamones colgaban de ganchos desde el techo, mientras que su vidriera estaba casi completamente cubierta por “una montaña” de chorizos a la venta.
En una pequeña plaza está representada Lola la bella, está enfadada, sentada en un banco. Yo como buen turista, me hice la foto tratando de convencer a Lola para que escuchara mi declaración de amor.
Para poder visitar las ciudades de los alrededores de Oviedo, íbamos por la mañana temprano a tomar los omnibús de la compañía Alsa en la gran Terminal de Ómnibus de la ciudad, que se encontraba muy cerca del hotel. El primer día tuvimos una desagradable experiencia con el chófer que nos trató de… ¡tenían que ser argentinos! Habíamos comprado los billetes para ir a Avilés y esperábamos el ómnibus de las 11 a.m., cuando vimos en la pizarra electrónica que el ómnibus de las 10 y 30 a.m. que iba en dirección de Ribadeo tenía su primera parada en Avilés. Nos pusimos en la cola y al ir a subir, el chófer nos dijo que había que dar la prioridad a los que iban para Ribadeo, lo cual encontramos lógico. Pero cuando subieron todas las personas, aunque quedaban puestos vacíos, el chófer no nos dejó subir y nos trató de argentinos. ¿Será ésa una ofensa para él? Fuimos a quejarnos al servicio de reclamaciones y allí estaba Esther, una encantadora señora, la jefa de los chóferes, a la cual veríamos después cada día y nos trató siempre con gran simpatía.
En la pared del fondo de Terminal de Ómnibus hay un gran cartel publicitario del ron venezolano Santa Teresa. La chica que tiene la botella entre las manos, está vestida de negro, lleva un tatuaje en el hombro y su mirada es diabólica. Lleva un peinado a lo Marie Antoinette y detrás de su cabeza el “aro de santa” consiste en una bola de espejitos de discoteca. El cartel anuncia Santa Teresa. Importado del pasado. Me parece una publicidad irreverente, pero logra su primer objetivo, que es el de llamar la atención del público.
Vimos algo original fue en esa gran Terminal de Ómnibus: había aparatos para comprar refrescos, galletitas u otros dulces y bebidas como en todas partes, pero también uno, en el que vendían leche en polvo para bebés, sex toys, preservativos de “diferentes sabores,” cremas, etc. Todo aparentemente con vistas a solucionar ciertas necesidades inmediatas a los señores pasajeros.
El día que fuimos a visitar la ciudad de León, durante los 90 minutos que duró el viaje, una señora no cesó de hablar en voz alta por su teléfono celular. Nos enteramos involuntariamente de todos los pormenores de la vida privada de sus hijos y de sus dos ex maridos. ¡Nadie protestó! En Francia está prohibido hablar por los teléfonos móviles en los vagones de trenes y en los ómnibus interprovinciales.
Sin embargo el día que tomamos el ómnibus para Unquera, se formó la de San Quintín por los 30 minutos de espera en la estación de Ribadesella, debido a dos chicas que querían subir sin billetes. Se defendían diciendo, y era cierto, que como era domingo las taquillas estaban cerradas. Como el chófer no podía venderles los billetes, pidieron el cuaderno de reclamaciones y cada una demoró casi diez minutos en llenar la hoja. Los pasajeros comenzaron a protestar contra las chicas, hubo insultos entre ellas y los que estaban sobre el ómnibus, otros gritaban al chófer de que iban a llegar tarde por culpa suya. El pobre chófer, que estimo era un hombre discreto y respetuoso no sabía qué hacer. Estaba entre la espada y la pared.
En cuanto tenga un poco de tiempo disponible te seguiré contando sobre
nuestro interesante viaje por el Principado de Asturias.
Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,
Félix José
MANTEGAMOS SIEMPRE LA MIRA FIJA EN EL OBJETIVO
Sergio Ramos, Puerto Rico, septiembre 5 -- Recientemente el régimen ha desatado una serie de maniobras de distracción para desviar la atención y el esfuerzo de la oposición en sus propósitos y objetivos y a la vez, distraer al pueblo de los agudizados problemas cotidianos que le aquejan.
El primer rejuego lo fueron las conversaciones entre el Canciller español Miguel Angel Moratinos, el Cardenal Jaime Ortega y Alaminos y el general Raúl Castro. El resultado de las mismas lo fue la excarcelación de algunos presos políticos --de conciencia-- a cambio del destierro. Una vieja táctica de la Dictadura consistente en que cada vez que tiene un problema de explosión social o política, busca el modo de expulsar a los que se les oponen. Así lo hizo cuando expulsó del país a los religiosos en 1961; lo repitió con las salidas por barco de Camarioca en 1965, las de El Mariel en 1980 y la crisis de los balseros en 1994. Ellos saben que tales salidas y expulsiones del país eliminan a sus enemigos, sacándolos del terreno de juego. Desde afuera son menos dañinos que dentro del país.
La segunda maniobra fue sacar a la luz pública al enfermo y viejo dictador Fidel Castro. Lo vimos dando paseos por sitios públicos, dictando conferencias y hasta hablando ante la amañada Asamblea Nacional del Poder Popular. Lo vistieron de verde olivo y lo pusieron a hablar en la escalinata de la Universidad de La Habana. Con ello distraen la atención del pueblo sobre los problemas cotidianos del país y dan una imagen de fortaleza y la retoma del poder por el sanguinario caudillo.
Muchos han sido los rejuegos mediáticos del régimen durante estas cinco décadas de Dictadura. Desde anunciar ficticias invasionses de enemigos inexistentes para movilizar y pasear por lass calles tropas, tanques y cañones como se hacía en los años ‘60; inventar nuevas campañas de producción en la agricultura movilizando a millares de cuidadanos, saturando la televisión de estadísticas fabricadas, como se hizo con la zafra de los nunca alcanzados “10 millones de toneladas de azúcar” en los '70; las salidas programadas por el puerto de El Mariel en 1980 y la luz verde a las salidas en balsa, que dio lugar a la crisis de los balseros en el 1994; hasta las interminables y cansonas marchas en el ‘protestódromo', frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos con el pretexto del caso del entonces niño Elián González durante los años 1999 al 2000.
Osérvese que cada vez que hay una crisis interna, el Tirano crea un evento de impacto mediático para distraer la atención y desenfocar y desvíar los esfuerzos de la oposición o el descontento en la población que les son perjudiciales al régimen.
Hoy día vuelve de ocurrir lo mismo con la excarcelación-destierro de algunos presos políticos --de conciencia--, las conversaciones del Cardenal Ortega y Alamino y Raul Castro y la reaparición pública del Tirano mayor.
El pueblo y la oposición militante no deben dejarse engatusar por estas astutas maniobras de la Dictadura. Por el contrario, deben mantenerse imperturbables y firmes sobre sus objetivos libertarios trazados. Lo contrario sería caer en el juego de la Tiranía y retroceder en los terrenos alcanzados a través de la lucha.
Lamentablemente, algunos opositores fueron cautivados por estas jugarretas y han dado frenazos en sus protestas callejeras, o sea han hecho exactamente lo que quería la Tiranía: acallar las protestas callejeras de la oposición militante.
Hubo otros opositores como la valiente madre del mártir de la libertad Orlando Zapara, la Sra. Reyna Tamayo, que desde su pueblo en Banes, en compañía de algunas Damas de Blanco de ese pueblo, continuaron haciendo actividades de desobediencia civil callejeras y confrontativas, enfrentándose a las fuerzas represivas de la dictadura. Pero al final, la Dictadura, hábilmente le dejó libre el paso hacia el cementerio donde está enterrado su hijo y así extrajo la presión, creando un vacío accional en la oposición.
Algunos pocos opositores, siguieron sus protestas, como fue el caso de los estudiantes universitarios contestatarios en la escalinata de la Universidad de La Habana, empece la fuerte represión de que fueron víctimas. Pero, ¡eso se llama tener puesta la mira en el objetivo!.
Si la oposición, en vez de frenarse, hubiese continuado su presión contra la Dictadura, hubiese ganado mas terreno e incrementado el número de militantes contra el régimen. Lo único que hubieran tenido que hacer es cambiar el motivo de las protestas, cosa que dentro del desastre social, político y económico existente en Cuba no es nada complicado, puesto que razones para protestar en grande sobran.
Nada esta perdido. Estamos a tiempo. La cuestión es señalar el mal que aqueja, levantar la bandera del reclamo de justicia y libertad para el pueblo y empezar las protestas de calle como lo hicieron las Damas de Blanco y los estudiantes universitarios, entre otros. O sea, volver a la calle, pero esta vez hasta ganar las calles.
Debemos tomar como principio estratégico de lucha, no hacer caso a los jueguitos y maniobras distractivas de la Dictadura y continuar inalterable y persistentemente el enfoque de la lucha de desobediencia civil callejera y confrontativa, aumentando progresivamente su intensidad y eficacia.
En otras palabras: ¡Hay que mantener siempre la mira fija enfocada al objetivo!
Y el objetivo es LA LUCHA FRONTAL SIN TREGUA, NI PAUSA HASTA ALCANZAR LA LIBERTAD TOTAL PARA EL PUEBLO DE CUBA.



José de Ribera. El entierro de Cristo.